Apuestas deportivas en línea 2026: el precio es el permiso, no la promoción
Última actualización: 6 noviembre 2026. Datos contrastados contra los pies de página y las fichas de tienda de cada operador, y contra las compilaciones públicas de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

México no tiene licencia para el juego en línea ni una ley que lo nombre. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) otorgado a un permisionario con local físico, y la marca digital opera bajo ese papel ajeno. Esa sola frase decide casi todo lo que un lector paga aquí: el permiso no está a nombre de la marca, la base del impuesto no se publica en ningún documento que el público pueda leer, y la forma más rápida de perder dinero en este mercado no es un parlay mal armado, sino un saldo en una cuenta que una orden judicial puede congelar. Quien busca “apuestas deportivas en línea” aterriza en una pared de bonos de bienvenida de $7,000; el punto de partida honesto está en otro lado.
- Fundamentos: qué hay detrás de una casa de apuestas con permiso en México
- Normativa mexicana: la ley de 1947, el reglamento de 2023 y el precio de cada bloqueo
- Prevención: límites, candados y la ausencia que más cuesta
- Los momios y el margen: lo que la casa se queda de cada peso
- Panora: las nueve casas, su permiso y lo que cada una declara
- Evaluación de las nueve casas: permiso, app y lo que cuesta cada oferta
- Preguntas frecuentes
Fundamentos: qué hay detrás de una casa de apuestas con permiso en México
La palabra que un lector necesita antes que cualquier otra es “permiso”. No licencia, no concesión. Según el artículo 3 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, el permiso es un acto administrativo temporal que se otorga a una persona o empresa —el permisionario— y los permisos son intransferibles, como dice sin rodeos el artículo 31. Una marca cuya app aparece en la tienda mexicana bajo el nombre de una sociedad extranjera opera, para el marco mexicano, con el papel de otro.
La práctica es fácil de describir y difícil de comprobar. Una empresa que tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener un permiso complementario para apuestas remotas, y los dos tipos que importan aquí son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos nombrados en el artículo 28. Esa es la maquinaria. Un mismo permisionario puede cargar varias marcas, y por eso dos sitios que se ven muy distintos a veces responden al mismo número de permiso.
Lo que viene con el papel es la parte que nadie anuncia. Los permisionarios de apuestas remotas deben entregar cuentas trimestrales y una cuenta anual auditada, una póliza de seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza: artículo 29, todo junto. Esas obligaciones no son un favor al apostador. Son la razón por la que un titular de permiso responde ante alguien, mientras que un casino en alta mar con licencia de Curazao no responde ante nadie en México.
La otra mitad de la frase es “apuestas deportivas”. Las apuestas deportivas en México solo son legales a través del permiso de la SEGOB de un permisionario; el artículo 1 del Reglamento pone la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos bajo jurisdicción federal, y deja fuera únicamente a la Lotería Nacional. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y cada tipo de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento: nadie escribió una regla para el parlay del mismo partido. Lo que sí tiene regla es el cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones, donde el artículo 5 dice que los menores nunca pueden participar. El hipódromo tuvo su artículo. El botón de retiro anticipado, no.
Normativa mexicana: la ley de 1947, el reglamento de 2023 y el precio de cada bloqueo
El estatuto es lo bastante viejo como para haber sido escrito antes de que alguien imaginara una app de apuestas. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y hace lo contrario de permitir por defecto: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo admite los que están expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), puede clausurar establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios deben cooperar (artículo 10).

El Reglamento se reformó el 16 de noviembre de 2023, y el artículo 2 del texto reformado es la línea que da forma a todo lo demás: la actividad de apuestas y sorteos que no está expresamente prevista queda prohibida. Lea esa frase junto a un mercado que vive de la transmisión en vivo, el retiro anticipado y el creador de apuestas y aparece la dimensión del problema. Ninguno de los artículos anteriores prevé una licencia digital, así que, en la práctica reportada, un sitio en línea no puede tener permiso digital propio y queda atado al titular de un permiso con local físico. Muchas marcas extranjeras simplemente usan a un permisionario local. Esa frase es toda la arquitectura del juego en línea mexicano, y explica por qué una tabla comparativa en este mercado lista permisionarios y no licencias.
La autoridad es la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS), que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos de sanción. Y aquí se rompe la capacidad del lector para comprobar cualquier cosa: no se pudo abrir una lista oficial de permisos. Se dice que la DGJS publica un PDF con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen abiertamente: 136 sitios en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso aquí no se afirma ningún conteo, y ningún número de permiso se imprime como si detrás hubiera un registro oficial. Cada número que aparece abajo viene del pie de página de una marca o de una compilación pública, y se etiqueta así.
La reforma está en el aire y no en la ley. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar el estatuto de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta, que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, es solo una propuesta. Cualquier sitio que le diga que las reglas cambiaron este año le está vendiendo algo.
La aplicación de la ley es donde el costo deja de ser abstracto. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, betano.mx y bet365.mx entre ellos. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Un operador bloqueado no es un caso cerrado; es un caso en movimiento.
No está establecido que exista multa o delito para el jugador que solo apuesta en un sitio sin permiso, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Lo que sí está establecido es lo que cuesta una cuenta bloqueada: un saldo que no se puede retirar mientras el tribunal decide, y ningún calendario para que vuelva.
Edad, identidad y datos: quién comprueba qué
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, y no fija ninguna cifra. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página. Una edad legal numérica para el juego no está establecida: el número que el lector ve viene del operador, no de un estatuto.
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo las reglas contra el lavado de dinero. Qué documentos exige la ley no está fijado en un estatuto. En la práctica, la verificación de identidad llega como una solicitud de credencial y comprobante de domicilio en el momento del retiro, que es una decisión de diseño: verificar es barato de posponer y caro de negar.
Premios: IEPS, ISR y CFDI de retenciones
Dos impuestos distintos alcanzan el dinero de las apuestas, y el lector paga uno de ellos de forma directa.
El operador paga IEPS conforme al artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la ley de 1947, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, contra 30 % antes. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (LIVA artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS). Si alguna vez se preguntó por qué los bonos de bienvenida se adelgazaron y se volvieron más condicionados, esa reforma es buena parte de la respuesta: los operadores los rediseñaron para absorber una parte del impuesto.
La base no está establecida, y la versión honesta de esa frase importa. El texto dice solo “valor de la actividad”; la prensa lo describe como “monto total apostado”. Nadie debería publicar “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto” como si el estatuto lo dijera, porque no lo dice. Los impuestos estatales varían y se suman: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
El jugador que gana se encuentra después con el ISR. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que deja alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que está obligada a presentar; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios por encima de $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual, según el mismo reporte secundario. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados, que es el documento que pedirá el contador.
Un hueco merece una respuesta directa en lugar de una suposición. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de los premios ganados en un sitio sin permiso no está establecido. Consulta a un contador o asesor fiscal: esta página no va a inventarle una posición fiscal.
Prevención: límites, candados y la ausencia que más cuesta
En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Vale decirlo una vez y con claridad, porque es la diferencia más importante entre este mercado y España o Colombia: un jugador que quiera cerrarse de golpe todas las casas con permiso no tiene mecanismo para hacerlo. Tampoco existe un límite de depósito legal, ni un límite de pérdida legal, ni una cuenta temporal. Lo que existe es lo que cada marca decide poner en su propia app, más las herramientas que anuncia su ficha de tienda: pausas, límites de depósito, solicitudes de autoexclusión.

Ese es un régimen voluntario, y los regímenes voluntarios tienen un modo de falla conocido. Un límite de depósito configurado dentro de una app no hace nada contra las otras ocho. La única vía hacia una parada completa es pasar por el formulario de autoexclusión de cada operador, uno por uno, y luego sostener la decisión por cuenta propia.
Los controles que sí existen, marca por marca
Los registros publicados dicen algo concreto sobre las apps mexicanas más grandes, y conviene leerlo como un menú y no como publicidad. La ficha de tienda de la app de Codere México declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años y incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La ficha de tienda de Playdoit repite la condición de edad y enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable.
Cuatro declaraciones, cuatro productos distintos, y un patrón que vale la pena nombrar: la barrera de edad es la promesa universal del sector, y el cierre de cuenta es la herramienta que nadie promueve. Las políticas de cierre son la única de estas que termina la relación en lugar de administrarla, y quizá por eso viven a tres toques de profundidad.
Lo que conviene revisar antes de depositar
Verifique al titular del permiso antes de fondear una cuenta, no después de una disputa. Eso significa abrir el pie de página del sitio de la marca —ahí viven el número de permiso y el nombre corporativo del permisionario— y compararlo con lo que dice la ficha de la app. Cuando el publisher de la app es una empresa extranjera y el permisionario es mexicano, eso es normal en este mercado y no una bandera roja; lo que debe preocupar es un sitio que no imprime nada.
Después, busque los cuatro números que deciden qué es en realidad una promoción: el rollover, el momio mínimo que deben superar las apuestas que cuentan, el plazo y cualquier tope a lo que puede devolver una apuesta gratis. Son los términos que la página de marketing deja para la página de términos. Y revise la vía de retiro antes de depositar y no después de ganar: entre los métodos que nombran los operadores aparecen tarjetas, transferencias SPEI, vouchers en tiendas como OXXO y, en Betcris, Apple Pay y PayPal, con retiros que van a una cuenta a nombre del propio jugador. Un retiro que exige una credencial todavía no cargada es un retraso que usted eligió.
Los momios y el margen: lo que la casa se queda de cada peso
Cada momio en pantalla ya trae dentro la parte de la casa. El lector nunca ve una comisión, y eso es justamente el punto: la comisión se expresa como precio. Tome un mercado ilustrativo de dos vías con momios decimales 1,90 y 1,90 —un ejemplo, no un precio cotizado por ninguno de los operadores de esta página—. Sume los inversos de esos dos precios e invierta el resultado: 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) da una proporción de pago de aproximadamente 52,6 %, y el margen, 100 % menos esa proporción, ronda el 47,4 % de cada peso apostado en ese mercado. Esa cifra no es un mercado; es lo que parece un mercado de volado con una prima gigantesca encima.
Los mercados reales quedan muy por debajo, y el rango es amplio. En un mercado de dos vías bien puesto, donde ambos precios rondan 1,90 frente a un evento realmente 50/50, la proporción sale cerca de 97,4 % y el margen cerca de 2,6 %; en un mercado de dos vías con momios de 1,80 la proporción es de aproximadamente 90,9 % y el margen de aproximadamente 9,1 %. Lea eso como una banda con su condición: la misma estructura de dos vías le cuesta al apostador entre un 2,6 % y un 9,1 % aproximado de todo lo apostado, según el precio que ponga la casa. Un mercado 1X2 con tres resultados, un mercado de más/menos y un parlay del mismo partido tienen cada uno su propia aritmética y su propio número, y ninguno de esos números es el que acaba de calcularse.
De ahí sale la consecuencia práctica, y es la razón por la que esta sección vive dentro de una página sobre costos. Un bono de bienvenida de $1,000 MXN con requisito de apostar diez veces son $10,000 MXN de apuestas. Con un margen de 5 % el costo esperado de cumplirlo ronda los $500 MXN de ventaja para la casa repartidos en esas apuestas; con un 9 % ronda los $900 MXN. Ambos son estimaciones —un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto indicado, no una predicción de su noche—, pero explican por qué el bono existe. Con $1,000 MXN y un rollover de diez veces, la oferta es un presupuesto de marketing con una ventaja de la casa incorporada, y esa ventaja no es la parte que llega al lector.
La otra mitad de la aritmética es lo que paga de verdad una apuesta ganadora. Una apuesta sencilla de $200 MXN a 1,90 devuelve $380 MXN si acierta, una ganancia neta de $180 MXN antes de cualquier retención de ISR sobre un premio gravado. Combine dos patas y los momios se multiplican en un solo precio: el retorno sigue ese precio, y el riesgo también, porque ambas patas deben entrar para que el boleto pague algo.
Dos límites honestos sobre esa banda. Los precios detrás de ella son ilustrativos y no están fechados, así que trate el rango como una forma y no como una cotización; y un mercado que la casa pone a 1,80 contra un volado genuino no es un mercado para tomar a ese precio cuando otra casa tiene el mismo evento a 1,90. El margen es el único número que un apostador puede comparar entre operadores sin saber nada de futbol.
Panora: las nueve casas, su permiso y lo que cada una declara
El pie de página de cada marca, o una compilación pública de permisos de la SEGOB, dice sobre su permiso, más lo que la ficha de tienda o la página principal de esa marca declara sobre el material que ofrece. Dos columnas, y ambas necesitan una advertencia leída junto a ellas: los números de permiso se imprimen como los dan sus fuentes, sin confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no se pudo abrir. Y esto no es el mercado. Una marca que no aparece abajo no está por eso sin permiso.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB según su fuente | Lo que declara su propia ficha |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso a nombre de Producciones Móviles; el número del pie de la web y el de otra compilación difieren, así que no se imprime | Same Game Parlay, retiro anticipado, apuestas a jugadores, métodos de pago locales y atención en español |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin datos sobre el material de su oferta deportiva |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx; titular Tecnología en Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales; titular Entretenimientos Naturales | Sin datos sobre el material de su oferta deportiva |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin datos sobre el material de su oferta deportiva |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Sin datos sobre el material de su oferta deportiva |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Pickwin | Permiso a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; las compilaciones dan números que se contradicen, así que no se imprime | Sin datos sobre el material de su oferta deportiva |
Lea la columna del medio de arriba abajo y aparece algo estructural: cinco de los nueve números remiten a sitios de comparación y no a la página del propio operador, y las dos marcas cuyo pie de página trae número propio —Caliente y, por la tabla de su titular, Betcris— son las dos cuyos permisos se remontan al siglo pasado o a una línea de permisos que lleva dos décadas corriendo. Las marcas nuevas de apariencia digital son las que tienen su papel en el sitio de otro. Eso no prueba nada ilegal; prueba lo poco que un lector puede verificar sin un registro público, que es justo lo que el Congreso pidió en 2026 y no obtuvo.
La tercera columna es más delgada de lo que suele ser una tabla comparativa, y a propósito. Cuatro de las nueve marcas no publican nada sobre su material deportivo que esta comparación pueda citar, así que su celda lo dice con las mismas palabras cada vez en lugar de fingir un dato. Donde la marca sí publica, el patrón es constante: las funciones que añaden volatilidad —un creador de apuestas, un boost sobre un parlay— se anuncian a gritos, y las partes aburridas —los momios mínimos, las ventanas de retiro, qué pasa con un bono no gastado— no.
Evaluación de las nueve casas: permiso, app y lo que cuesta cada oferta
Betcris: el parlay del mismo juego y un número que nadie puede confirmar
Betcris destaca primero por lo que su pie de página no resuelve. El permiso está a nombre de Producciones Móviles, y el número que aparece en el pie del propio sitio difiere del que otra compilación asigna a ese mismo titular, así que aquí no se imprime número. Lo que la marca sí publica es una pila de vías de pago en su página principal —Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI aparecen como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados— y una app que lista el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. La app funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, señal útil de dónde espera la empresa su volumen.
Para un apostador, el material se lee como baja fricción y alta volatilidad al mismo tiempo. PayPal y Apple Pay del lado del depósito quitan la molestia de una transferencia bancaria; el parlay del mismo juego del lado de la apuesta multiplica los momios y multiplica la probabilidad de que el boleto muera. Un parlay del mismo partido es un producto que la casa cotiza con la correlación incorporada, y casi nunca es la forma más barata de tomar una posición sobre un partido. La huella multinacional también explica por qué la localización es buena y por qué los avisos de juego responsable están en español en un pie de página hecho para ser leído de reojo.
Betcris le queda al lector que quiere una vía de pago conocida y no le molesta que el dato más citable de la marca —su número de permiso— no se pueda imprimir en línea recta. Ese es el veredicto, y no es un elogio al operador.
Betway: un permiso de 4184 y poco más que decir
Betway aparece con un número de permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El nombre del titular lo delata todo: un operador de frontón, que es exactamente la vía del permiso complementario que el Reglamento describe para los titulares de una autorización de frontón. Nada del número puede confirmarse oficialmente, y nada del material deportivo de la marca llega a esta comparación por su propia ficha publicada.
Eso deja al lector con un nombre, un número y un vehículo corporativo, sin forma de juzgar la cobertura de mercados, los momios mínimos o el manejo de retiros desde las palabras de la marca. La posición honesta es estrecha: Betway es una de las marcas con las que un apostador mexicano se va a topar, su permiso lo enuncia una compilación de terceros, y compararla por precio obliga a abrir su propio programa de apuestas y no una reseña.
Un nombre internacional conocido no es una garantía mexicana. El papel aquí pertenece a un permisionario de frontón, y los papeles se suspenden: las suspensiones de diez dominios de julio de 2026 le pasaron a otras marcas, y pasaron rápido. Betway es una opción para el lector que hará la verificación en persona antes de depositar, y no para quien quiera que se la hagan.
Caliente: transmisión en vivo y dos bonos que nadie explica del todo
Caliente es la única marca del conjunto cuyo número de permiso viene de su propio pie de página: DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, presentado por el pie como una autorización de la Secretaría de Gobernación. Su app, publicada por la misma razón social y en versión 8.12.1 al 20 de octubre de 2026, trae transmisión en vivo, un creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. El encabezado del sitio anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.
Esa última cláusula es todo el problema de la oferta. Según reseñas del operador, el bono de $1,000 MXN sin depósito exige un rollover de diez veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Un requisito descrito de forma distinta en cada versión es un requisito que el lector debe leer en la página de términos del propio operador, en las palabras del operador, antes de reclamar nada.
Haga la aritmética de todos modos, porque aclara la forma. Mil pesos apostados diez veces son $10,000 MXN de apuestas; con un margen de 5 % son unos $500 MXN de ventaja esperada para la casa repartidos entre las apuestas necesarias para cumplirlo, y con un 9 %, unos $900 MXN. El bono no es dinero gratis; es un reembolso parcial sobre un volumen de apuestas que el operador necesita que usted genere, y la distancia entre las dos cifras de margen es la diferencia entre una promoción cotizada para un mercado de nivel medio y una cotizada para un mercado flojo.
Caliente es el mejor encaje para el lector que ve tanto como apuesta: transmisión en vivo más creador de apuestas es una combinación real, y las herramientas dentro de la app vienen con ella. Es el peor encaje para quien quiera las condiciones del bono en un párrafo limpio, porque la marca publica su titular y deja el resto disperso.
1xBet: un permiso en el aire y un dominio que nadie pudo confirmar
1xBet llega con permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales. Esa compilación no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Tres documentos, tres nombres, una marca.
Para un lector cuyo riesgo principal en este mercado es un saldo congelado, ese desajuste merece peso. No prueba que algo esté mal en el producto del operador. Significa que si la cuenta algún día se apaga, el rastro corporativo que una persona seguiría para reclamar va de un permisionario mexicano a una entidad de las Antillas Neerlandesas a una ficha de app, y ninguna de las tres responderá por las otras.
Nada del material deportivo de 1xBet, sus momios mínimos o su manejo de retiros llega a esta comparación por la ficha publicada de la marca, así que quien compare precios tendrá que hacerlo en el boleto. Es una marca para acercarse con la verificación ya hecha y el depósito chico, y, dado cuántos otros nombres de la tabla cargan un número al menos coherente consigo mismo, no la primera parada.
Playdoit: $1,000 MXN que la propia ficha no sabe describir
El permiso de Playdoit es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial como siempre. Su app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El producto cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
Y luego está el bono, del que conviene citar la forma y no el número. La ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Son dos ofertas distintas con dos economías distintas, y el material de la propia marca no elige. Un apostador no puede evaluar una promoción cuyo detonante está sin decidir.
El lado de los pagos es más amplio que en la mayoría: Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias entre otros métodos, con promesa de retiros rápidos y pagos inmediatos, y con los términos y las pautas de juego responsable enlazados. La promesa de rapidez es el tipo de afirmación que un lector audita en el primer retiro, no en la página de marketing, y la vía de retiro va a una cuenta a nombre del propio jugador.
Playdoit es la elección correcta para el apostador de esports y MMA que quiere transmisión en vivo dentro de la misma app y acepta que las condiciones del bono tendrán que leerse dos veces. Quien vaya tras la promoción debería tomar la ambigüedad misma como la respuesta.
Novibet: el permiso de un tercero y ninguna promesa que auditar
El permiso de Novibet es DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial disponible. Ese es todo el expediente, y del lado deportivo la marca no publica nada por su propia ficha que esta comparación pueda citar.
Esa ausencia no es un defecto y tampoco una virtud. Significa que el lector tiene que armar el caso a favor o en contra de Novibet en el boleto: abrir el programa, mirar los momios de un mercado que entienda, revisar si hay mercado en vivo en el evento que quiere y mirar la sección de retiros antes de depositar. Todo lo que una reseña diga más allá de eso sería decoración.
Una marca con un expediente público silencioso es, para algunos lectores, exactamente lo que buscan: ninguna estructura de bonos diseñada para obligar un volumen de apuestas y ningún número de titular que perseguir. Para otros es un argumento de venta faltante, que es lo mismo que información faltante sobre el producto. Novibet le queda al apostador que llega con un mercado en mente y solo quiere un precio; no es el lugar para buscar una razón para depositar.
Strendus: tres permisos en una compilación que no se pone de acuerdo
Strendus muestra el expediente más desordenado de los nueve. Según casasdeapuestaslegales.mx sus permisos son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads: las compilaciones difieren. Tres números y dos titulares posibles, nada confirmable oficialmente.
Varios permisos no son sospechosos por sí mismos en este mercado; un permisionario puede operar varias autorizaciones para productos distintos, y las categorías del artículo 28 son separadas. Lo que el expediente no le da al lector es una sola línea limpia que revisar. Y la marca no publica nada sobre su material deportivo por su propia ficha, así que el lado del precio hay que examinarlo en directo, igual que en Novibet.
Esa combinación pone a Strendus en la misma categoría práctica que Novibet y Betway: un nombre a considerar si los momios del mercado que usted quiere son mejores que los de las casas que sí publican más, y un nombre a saltar si prefiere el papeleo legible antes de fondear una cuenta. La comparación aquí es honesta sobre lo que puede y no puede pesar, y esta marca cae del lado del platillo con menos encima.
Codere: más de 30 deportes y un bono de hasta 7,000 MXN
Codere trae la autodescripción más clara del conjunto. Sus permisos son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. como Codere México, sin confirmación oficial. La app, publicada por Codere Newco S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026: una corrida larga para una app de apuestas mexicana. La ficha de tienda declara que opera con permiso de la SEGOB, restringe el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Del lado del producto promete cobertura de más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Del lado del dinero, un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Fíjese en las dos palabras que cargan el peso: “hasta” y, en las apuestas gratis, el hecho de que la apuesta de una freebet no se devuelve junto con la selección ganadora. Una apuesta gratis vale la ganancia que deja, nunca su valor nominal, que es la aritmética con la que cuenta toda promoción de apuesta gratis que el lector no haga.
Treinta deportes es un número real para quien sigue algo más que futbol: un mercado de voleibol o de handbol es donde un programa delgado se delata. Codere es la elección para el lector que quiere amplitud en el programa deportivo y el historial más largo entre las marcas que publican con claridad, y que va a leer el tope que esconde el “hasta” antes de reclamar el bono.
Pickwin: el número que aparece en el pie de otro operador
Pickwin cierra el conjunto con la rareza más instructiva de las nueve. Su permiso está a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, según el blog de Pickwin y el sitio Apuestas Legales, cuyos números se contradicen entre sí: el número que una compilación le da a Pickwin es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Por eso aquí no se imprime número.
Eso no es necesariamente un error. Si ambas marcas están bajo un mismo permisionario, compartir una línea de permiso es justo lo que producirían la intransferibilidad del artículo 31 y la práctica de un titular cargando varias marcas. Pero significa que el número deja de servir para distinguir a las marcas, y un lector que estaba usando números de permiso como dato diferenciador acaba de perder esa herramienta para dos de las nueve.
Pickwin no publica nada sobre su material deportivo por su propia ficha, así que su precio y su cobertura de mercados hay que examinarlos en el boleto, como los otros nombres silenciosos. Es una opción para un apostador que quiera una casa pequeña y poco anunciada, y una mala para quien necesite que el rastro corporativo sea una línea recta.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Abra el pie de página del sitio del operador, donde se imprimen el número de permiso y el nombre corporativo del permisionario, y compárelo con el publisher que aparece en la ficha de la app. Después confirme que el titular sea un permisionario real con local físico. Ningún registro público permite hoy verificar el número en sí.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplique lo apostado por el momio decimal. Una apuesta sencilla de $200 MXN a 1,90 devuelve $380 MXN si acierta, una ganancia neta de $180 MXN. Dos patas se multiplican en un solo precio y ambas deben entrar para que el boleto pague. La retención sobre un premio gravado puede reducir lo que llega.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sume los inversos de todos los momios de un mismo mercado, invierta el resultado y el margen es 100 % menos esa proporción. En un mercado de dos vías a 1,90 / 1,90 la proporción es de aproximadamente 52,6 % y el margen de aproximadamente 47,4 %; a 1,80 / 1,80 la proporción es de aproximadamente 90,9 % y el margen de aproximadamente 9,1 %. Compare casas sobre un mismo mercado.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la configuración de cuenta de cada operador, porque en México no existe un límite de depósito o de pérdida legal, ni tampoco un registro nacional de autoexclusión. Un límite puesto en una app no hace nada contra las otras ocho. Recorrer el formulario de autoexclusión de cada operador es la única vía hacia una parada completa.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí, en premios autorizados legalmente. La Ley del ISR los considera ingresos: quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. El impuesto estatal de 6 % de la Ciudad de México deja el total alrededor de 7 %. El operador emite un CFDI de retenciones.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Ninguna sede legal mexicana, ningún permiso de la SEGOB detrás de la cuenta y ningún CFDI de retenciones por un premio gravado. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos. Un operador bloqueado muestra la versión más cruda: bet365 y Betano quedaron deshabilitadas en noviembre de 2025, y los saldos en un operador suspendido pueden congelarse mientras los tribunales deciden.
Elaborado por el equipo de «Guiadelfutbol».
