Apostar en equipos deportivos: un permiso, no una licencia, y un margen que nunca duerme
Datos actualizados al 6 noviembre 2026, con la situación de los permisos de la Secretaría de Gobernación revisada contra los pies de página de cada operador y contra las compilaciones públicas de apuestas legales en México.

Empecemos por el precio. No el del bono, que es el que la publicidad pone en grande, sino el que ya viene cobrado dentro de cada momio que ves en la pantalla. Las casas mexicanas no cobran comisión por poner un boleto, y por eso mucha gente cree que apostar sale gratis. Sale caro, solo que la cuenta se paga en silencio, unos puntos porcentuales dentro de cada momio, y se paga igual cuando ganas que cuando pierdes.
En México conviene entender pronto dos palabras que no significan lo mismo. La ley no habla de licencias: habla de permisos, y el permiso lo tiene una empresa que opera un centro de apuestas remotas o una sala de sorteos, no la plataforma con la que tú tratas. Eso cambia qué puedes reclamar cuando algo sale mal, y cambia bastante.
- Panorama: la casa se queda una rebanada de cada momio y nadie te la enseña
- Normativa: qué permite la SEGOB y qué no te protege
- Normativa aplicada en la práctica: marcas pausadas, amparos y bloqueos
- Protección al jugador: qué límites existen y quién los pone
- Pronósticos y estrategia: no existe el equipo al que hay que apostar hoy
- Calendario de deportes y torneos: dónde y cuándo se pueden poner los boletos
- Cómo funciona: del equipo al boleto, paso por paso
- Evaluación: qué se compara en las nueve marcas y qué significa cada celda
- Mejores equipos y plataformas para apostar: las nueve marcas, una por una
- Preguntas frecuentes
Panorama: la casa se queda una rebanada de cada momio y nadie te la enseña
Un mercado de apuestas es un conjunto de resultados que se reparten todo lo apostado. Si el mercado tuviera dos resultados y los momios fueran perfectamente justos, cada uno pagaría 2,00 y la suma de las probabilidades implícitas daría exactamente 1. Nadie ofrece eso, porque la casa se queda una parte. Cuánta, se ve con una cuenta que puedes hacer tú mismo en un papel, y que casi ningún operador publica en su publicidad.

El cálculo que revela la rebanada
Aquí va con un ejemplo inventado, no con un precio que esté hoy en el mercado. Imagina un partido con dos resultados posibles, un mercado de dos vías, con momio 1,90 para cada lado. La probabilidad implícita de cada lado es 1 ÷ 1,90, o sea 0,5263. Sumando los dos lados obtenemos 1,0526. Eso significa que el mercado devuelve 1 ÷ 1,0526 = 0,95 de cada peso apostado, y la casa se queda el 5 % restante. A ese porcentaje lo llamamos margen, y es la cifra que importa cuando comparas dos casas que anuncian el mismo momio redondo.
Conviene decirlo con precisión, porque aquí se cae mucha prisa: esa devolución del 95 % describe lo que un mercado de dos vías paga por peso cuando el momio de los dos lados es 1,90. No es una cifra fija de ninguna casa, ni una característica del fútbol mexicano, ni algo que puedas copiar de un mercado a otro. En un mercado de tres vías los momios habituales son más bajos en los dos lados largos, y la suma de recíprocos sube. Da una banda, no un número: entre 3 % y 5 % de margen cuando el mercado tiene dos o tres resultados y los momios se mueven entre 1,85 y 2,00, y por encima de eso en cuanto entran un hándicap ajustado, un mercado de más/menos con línea poco popular, un total de un equipo pequeño o cualquiera de los momios de un parlay. Cada pata que añades a un parlay multiplica el momio, sí, pero también multiplica la rebanada: tres selecciones de 1,90 no te devuelven 90 % del margen de una sola, te devuelven ese descuento tres veces.
El efecto se nota más de lo que parece. Si depositas 1,000 pesos y los juegas una y otra vez en un mercado con 5 % de margen, el valor esperado de ese dinero se reduce a la mitad en unos catorce ciclos completos, y cada ciclo es un boleto que se resuelve. No es una profecía sobre tu suerte: es lo que pasa en promedio cuando el mismo margen se paga muchas veces.
Dónde aparece en serio
La rebanada importa en dos sitios concretos. El primero es la apuesta en vivo, que los operadores mexicanos venden como su gran ventaja. Ahí el margen sube, porque el momio se mueve mientras el partido corre y el operador necesita protegerse. El segundo es el bono, al que este artículo le dedica varias secciones más adelante porque es donde el precio se disfraza de regalo: un requisito de apuesta alto convierte un bono generoso en un cobro diferido.
Y conviene tener a mano una cifra que sí es pública y no depende del mercado: desde el 1 de enero de 2026 el IEPS que pagan los operadores por los juegos con apuestas es del 50 %, según la Ley del IEPS en su artículo 2, fracción II, inciso B), reformada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y que antes era del 30 %. La ley no dice sobre qué base exacta se calcula ese porcentaje: el texto sólo habla del “valor de la actividad”, la prensa lo describe como monto total apostado, y ni una cosa ni la otra está definida en la norma de forma que puedas usarla para calcular tu propia apuesta. Lo que sí es claro es que ese costo tiene que salir de algún lado, y sale de la misma caja de la que salen los momios.
Normativa: qué permite la SEGOB y qué no te protege
México es un país donde apostar no es libre por defecto. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuesta en todo el territorio y deja fuera de la prohibición únicamente lo que está expresamente autorizado. El Reglamento de esa ley, en su artículo 2 tal como quedó con la reforma del 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado: lo que no está expresamente previsto está prohibido.

Permiso, permisionario y la ausencia de una ley en línea
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, otorga, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos de sanción. El Reglamento, en su artículo 3, define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario. Los tipos que tocan a las apuestas son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden pedir permisos complementarios para apuestas remotas. El permiso no se transfiere, dice el artículo 31, y quien lo tiene debe entregar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un bono de fianza, según el artículo 29.
Aquí está la trampa de vocabulario que conviene desactivar de entrada: ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea. La práctica que se reporta es que un sitio digital no puede tener un permiso propio, sino que va montado sobre el permiso de un titular autorizado, y que muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez. Por eso la comparación de esta página dice permiso y no licencia: usar la palabra licencia te hace creer que la plataforma responde por sí misma ante la autoridad, y eso no es lo que dice el papel.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos reparte además las obligaciones que sostienen el sistema: la Secretaría concede permisos e inspecciona, según el artículo 7; puede clausurar establecimientos no autorizados, según el artículo 8; ningún local puede quedar cerca de escuelas o centros de trabajo, según el artículo 9; y los estados y municipios colaboran con la Federación, según el artículo 10. Sobre la Lotería Nacional no aplica el Reglamento, porque su artículo 1 la excluye expresamente.
Cuentas que no cuadran
Si quieres verificar por tu cuenta si una marca opera bajo permiso, empiezas con más obstáculos de los que esperas. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, pero ese listado no se pudo abrir al consultarlo para esta página, y no es un problema de un solo día: en 2026 el Congreso pidió entre mayo y julio un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas que circulan no coinciden entre sí, uno habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no verás ningún número de permiso presentado como oficial. Los que aparecen vienen de lo que cada marca publica en su propio pie de página o de compilaciones de sitios comparadores, y van con la etiqueta que les corresponde: según la fuente, no confirmado oficialmente.
Las compilaciones además se contradicen. En algunos casos no imprimimos número porque las fuentes se pelean entre sí, y en un caso la contradicción es de tal tamaño que un número atribuido a una marca es el mismo que otra marca muestra en su propio pie de página para una empresa distinta. Cuando los papeles no cuadran, el dato que no se sostiene se queda fuera.
Normativa aplicada en la práctica: marcas pausadas, amparos y bloqueos
Un marco legal y su aplicación real son dos cosas distintas, y en México la segunda se mueve más rápido que la primera. Desde noviembre de 2025 hay marcas pausadas, y esa situación no se ha estabilizado.
La cronología, con sus fechas
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, un negocio de Grupo Salinas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito sin relación con las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Con esas fechas delante, cualquier frase del tipo “bet365 ya volvió” o “Betano sigue cerrada” es una apuesta, y de las malas. El estado de esas marcas se lee siempre con su fecha al lado, porque las resoluciones cambian de signo en cuestión de semanas y un lector que actuó con la información de marzo no está en la misma situación que uno que actúa con la de octubre.
Aparte de los casos judiciales, la Secretaría reforzó su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y en 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos. Sobre apostar en un sitio sin permiso, lo honesto es esto: no encontramos una sanción ni una excepción establecida, así que la página no te promete ninguna de las dos. Tampoco hay fundamento legal claro para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal, el que las disposiciones de la Ley del IVA prevén para servicios digitales de residentes en el extranjero sin establecimiento en México.
Lo que cambia según con quién apuestes
La comparación que de verdad importa no es entre marcas sino entre dos mundos. Una marca que opera bajo un permiso mexicano trae consigo cuatro cosas concretas: un local legal en el territorio, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y de lavado de dinero, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca del exterior no trae ninguna de las cuatro, y sus saldos, si la autoridad aprieta, se congelan; eso es lo que pasó en noviembre de 2025 con las cuentas de una operación mexicana y lo que puede pasarte a ti con tu saldo. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión donde una persona pueda pedir que la dejen fuera del juego con efecto sobre todo el mercado.
Aviso que conviene leer dos veces: los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Que una marca muestre una licencia extranjera no la convierte en un operador autorizado en México, y una marca ausente de cualquier recuento tampoco queda convertida en ilegal por esa ausencia. La zona del juego sin permiso mexicano es, en la práctica, un terreno sin protección local, sin registro donde consultar y sin autoridad mexicana a la que reclamar por un saldo.
Reforma: borrador, no ley
La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley, así que no cambia nada de lo que acabas de leer. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, y las propuestas no se consultan antes de depositar.
Protección al jugador: qué límites existen y quién los pone
La pregunta honesta no es “¿la casa de apuestas te cuida?”, sino “¿qué herramientas tienes y ante quién responden?”. La respuesta corta es que en México no hay un número legal de edad para apostar en línea ni un registro obligatorio, y que todo lo que limita tu gasto lo pone cada marca por su cuenta.
Edad, verificación y reportes
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas, en sus propias fichas y pies de página, declaran 18 años o más. Un número legal general para el juego no está establecido, así que aquí no te vamos a vender una cifra que la ley no da.
Lo que sí existe es verificación. Los operadores identifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas está catalogado como actividad vulnerable bajo la ley contra el lavado de dinero. Los documentos concretos que hay que entregar no están establecidos en un estatuto, así que la lista la pide cada plataforma en su proceso de registro.
Depósito, pérdida y autoexclusión
Aquí va el dato que más sorprende a quien viene de otro mercado: no existe un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista a la que te apuntes una vez y quedes fuera de todas las casas mexicanas. Lo que hay son herramientas internas de cada operador, las interrupciones obligatorias de sesión, los límites de depósito y la autoexclusión voluntaria que cada uno ofrece dentro de su producto. Tampoco encontramos un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
El efecto práctico de esa ausencia es fácil de contar. Si te autoexcluyes de una casa, la casa vecina no lo sabe. Si mañana quieres dejar de jugar, tienes que hacer el trámite una vez por plataforma, y en la que abriste sin dar datos vas a tener más trabajo. La protección es real mientras dure el trámite, y es tan ancha como la marca que la aplica.
Impuestos: lo que te retienen del premio
Los premios de lotería, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del Impuesto sobre la Renta, artículos 137 y 138. Quien paga retiene el 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o cuando ese impuesto estatal no pasa del 6 %, y retiene el 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo sólo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México grava los premios con un 6 % estatal, lo que deja alrededor de un 7 % en total, según un reporte secundario, y los premios que pasan de 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según reporte secundario.
Esto se paga cuando ganas, no cuando apuestas, y sale del premio antes de que llegue a tu cuenta. Los estados también gravan a su manera: la Ciudad de México cobra sobre las apuestas y Nuevo León sobre los montos apostados. Y hay un caso donde conviene no improvisar: el artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal.
Sobre publicidad y bonos, tampoco hay regla federal que invocar: no encontramos artículo publicitario en el Reglamento, y los reportes sobre horarios de emisión, límites a influencers y atletas, prohibición de publicidad en transmisiones deportivas y prohibición de bonos de bienvenida describen iniciativas, no leyes. Desde el ajuste del IEPS, muchos operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y eso se nota en las condiciones más que en el anuncio.
Pronósticos y estrategia: no existe el equipo al que hay que apostar hoy
Ninguna sección de esta página va a decirte a qué equipo apostar hoy, ni mañana, ni este fin de semana. No es prudencia: es que nadie sabe el resultado de un partido antes de que se juegue, y una guía que te lo dice está vendiéndote algo que no tiene. Lo que sí se puede ordenar es la parte que depende de ti.
Elegir equipo es elegir precio
Cada vez que decides “este equipo sí” estás eligiendo dos cosas al mismo tiempo: una opinión sobre el partido y un precio que alguien ya puso por encima de la probabilidad real. En un mercado de dos vías con momio 1,90 en los dos lados, la casa ya se quedó un 5 % de tu peso antes de que el balón ruede. Si tu lectura del partido es apenas mejor que la del mercado, ese 5 % se come tu ventaja y un poco más. Esa es toda la discusión sobre estrategia, y es menos romántica que la que se ve en los pronósticos de redes sociales.
Hay además una diferencia de costo entre mercados que casi nunca se menciona. Un equipo grande y un partido muy anunciado suele traer momios más apretados que un partido de liga menor: hay más dinero y la casa no necesita protegerse tanto. Los momios “mejorados” que las plataformas promocionan en partidos específicos son otra cosa, un ajuste temporal y limitado, normalmente con un tope de apuesta, y conviene leer la letra chica porque la mejora caduca y la apuesta máxima suele ser baja.
Bankroll: lo que puedes perder sin cambiar de vida
La única disciplina que sobrevive al margen es la que fija el tamaño antes de mirar el momio. Lo que apuestas en un boleto debería ser una fracción del dinero que puedes perder completa sin que se mueva nada de tu vida: la renta, la despensa, los pagos del mes no entran ahí. Si el boleto te duele al pagarlo, ya es demasiado grande, y ninguna combinación de momios arregla ese problema.
Dentro de esa lógica, dos cosas cuestan más de lo que aparentan. La primera es perseguir la pérdida con un parlay: cada pata añadida multiplica el momio y también multiplica la rebanada, de modo que salir de un mal día con una combinación larga es la forma más rápida de convertir una pérdida pequeña en una grande. La segunda es el bono grande, que llega con un requisito de apuesta y un plazo; tratarlo como bankroll libre es lo que hace que la gente deposite más de lo que pensaba. Antes de aceptar un bono, apunta el requisito en un papel y decide si ese dinero extra vale el trabajo que exige.
Ponerle números a una selección también funciona como freno, no como método. Si crees que un equipo gana tres de cada cuatro veces, el momio justo estaría alrededor de 1,33; si el mercado paga 1,25, no hay nada ahí. Esa cuenta no te dice si tu creencia es verdadera, y ese es el punto: te obliga a escribir tu propia probabilidad, y escribirla es más honesto que “hoy lo siento bien”.
Calendario de deportes y torneos: dónde y cuándo se pueden poner los boletos
La cobertura de un operador con permiso mexicano no es un catálogo de deportes exóticos; es lo que la gente ve en la tele más lo que se juega en México. Aquí es donde la oferta de las marcas se parece demasiado entre sí, con diferencias en el detalle que sí cambian lo que puedes hacer dentro del boleto.
Fútbol, la liga propia y el efecto de un mundial
El fútbol es la base del programa en todas las marcas que aparecen más abajo. La Liga MX y sus partidos son la columna vertebral del calendario de domingo, y a eso se suma el fútbol europeo con las ligas que los aficionados mexicanos siguen desde hace décadas. El Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, y eso deja un efecto concreto en el mercado: los libros cargan más mercados en las competiciones donde hay volumen, y las ligas locales recuperan el espacio que el torneo les quitó durante ese mes.
Mercados que van y vienen con el calendario. Los mercados de equipo son los que sostienen el boleto típico, y cada uno tiene su lógica. Los más conocidos son el ganador del partido en sus tres resultados, el ganador con hándicap y los goles de más o menos con una línea que la casa mueve según el criterio del partido. Después viene la familia de “ambos equipos anotan”, donde el resultado que compras es que cada uno marque al menos un gol, y que no dice nada sobre quién gana: es un mercado seco, sin hándicap y con dos resultados, y por eso su momio se mueve con las noticias de las defensas y como se despliega el ataque.
Más deportes y más torneos
Basquetbol, tenis, MMA y esports aparecen en las fichas de las plataformas mexicanas, y el basquetbol tiene un hueco propio entre los aficionados por el calendario de la NBA y las competiciones mexicanas. Ahí viven mercados de otra forma, como el total de puntos, las líneas de puntos por equipo y los mercados por cuarto, donde puedes elegir un equipo con más puntos anotados en un solo cuarto, mercados que en fútbol no existen o son marginales.
Un detalle que conviene no pasar por alto cuando comparas el calendario: la página de un operador y su aplicación no siempre muestran lo mismo. Los mercados de tenis y de esports se apagan y se encienden según el torneo, y lo que hoy aparece puede no estar mañana. Eso no se resuelve leyendo un artículo: se resuelve abriendo el programa de apuestas del operador y buscando el partido concreto antes de abrir un boleto.
Fuera del fútbol hay dos mundos con reglas propias que a veces se mezclan en la misma pantalla. Los deportes virtuales y los esports no tienen un artículo propio en el Reglamento de la ley de juegos y sorteos, y las apuestas en vivo tampoco lo tienen. Y están las apuestas mutuas en hipódromo, galgódromo y frontón, que sí están reguladas con la figura del cruce de apuestas y con una prohibición tajante: en el cruce de apuestas no pueden participar menores de edad, sin excepción, así lo dice el artículo 5 del Reglamento.
Antes de dar un calendario por cierto, revisa dos cosas. Primero, que el evento esté dentro de la oferta autorizada de la marca, porque no todo lo que se juega en el mundo está disponible. Segundo, que el momio que estás viendo sea del mercado correcto: un ganador de partido y un “ambos anotan” pueden parecer el mismo partido y ser dos precios distintos que no se comparan entre sí.
Cómo funciona: del equipo al boleto, paso por paso
Aquí dejamos la teoría y hacemos el recorrido completo, desde el registro hasta el reintegro, poniendo énfasis en las partes donde se pierde dinero sin darse cuenta. Cada paso tiene una decisión que te toca a ti.
Abrir la cuenta y verificar quién eres
El registro empieza en la aplicación o en la página del operador, con correo, contraseña y datos personales. Casi todas las marcas mexicanas operan desde el celular, y varias tienen aplicación propia publicada en la App Store de México. En este tramo conviene fijarse en dos cosas que no son cosméticas: qué empresa figura como titular de la aplicación y qué dice el pie de página sobre el permiso. El titular que aparece en la App Store a veces es una empresa distinta de la que sostiene el permiso, y esa diferencia no es un error de escritura, es la estructura del mercado mexicano.
La verificación de identidad llega cuando depositas o cuando quieres retirar. Los operadores identifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la autoridad, y el medio de retiro tiene que estar a tu nombre. Aquí se pierden tardes enteras: una cuenta a nombre de alguien más complica el retiro, y hay usuarios que descubren la regla justo cuando ganaron. Ese es el momento más caro para descubrirla.
Elegir el mercado y entender el momio
El momio es el precio, y en México se dice momio, no cuota, cuando hablas con un aficionado de aquí. Un momio de 1,90 te paga 1,900 pesos por un boleto de 1,000, de los cuales 900 son ganancia y 1,000 son tu dinero que vuelve. El momio alto de una pata larga no es generosidad: es la probabilidad que la casa le asigna a ese resultado. Cuanto más improbable, más paga y menos sale, las dos cosas a la vez.
Si el boleto es una combinada, se llama parlay y también combinada; los momios de las patas se multiplican entre sí y forman un solo precio. Ahí está el gancho y también la trampa: dos patas de 1,90 dan un momio de 3,61, y la probabilidad de acertar las dos es bastante menor que la de acertar una. Cuando algo se interpreta mal en una combinada, suele ser esto: el pago se multiplica y la probabilidad se divide.
Dinero, depósito y retiro
Los métodos de depósito los declara cada operador en su propia página, y cambian de una marca a otra. Los que aparecen con más frecuencia en las fichas y en las páginas principales mexicanas son tarjeta, transferencia por SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y algunas carteras electrónicas. Los retiros salen a una cuenta a tu nombre, y el operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado.
Dos cosas del dinero que no están escritas en la ley de juegos: ningún estatuto cubre los pagos de apuestas, así que las reglas las pone la plataforma. Y el cripto no está establecido en las marcas con permiso, de modo que si alguien te ofrece una ruta de cripto como característica de una casa mexicana, conviene desconfiar de la descripción. Lo que sí está claro es la obligación fiscal del operador: desde el 1 de enero de 2026 el IEPS sobre los juegos con apuestas es del 50 % según la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), reformado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, frente al 30 % anterior, y ese costo entra en la estructura de precios de la casa.
Los mercados por equipo, explicados sin adornos
Un boleto de ganador de partido es el que todos entienden: gana, pierde o empate, y el precio de cada uno depende de los tres. Un hándicap pone una desventaja o una ventaja al equipo que eliges y vuelve a repartir el mercado en dos lados, con la línea publicada por la casa y sujeta a cambio mientras el partido se acerca.
Los mercados de mitades y de tramos de partido son otra familia, y ahí conviene leer la definición exacta: un mercado que se resuelve con el marcador de una sola mitad no es el mismo que uno que se resuelve con el marcador total, y el momio no se parece. Lo mismo pasa con los mercados que preguntan si un equipo gana cualquiera de las dos mitades, que es una condición más laxa que ganar el partido completo, y por eso paga menos que el ganador, no más.
Está también el mercado de campeón, que se juega antes de que el torneo avance. El momio del campeón se mueve con las lesiones, con los fichajes y con la posición en la tabla, y en competiciones largas el dinero que llega temprano puede mover el precio sin que haya pasado un solo partido. Ese mercado se cobra por adelantado, a veces meses antes de la final, y ahí el costo no es sólo el margen: es tener tu dinero inmovilizado durante todo ese tiempo.
Y hay una pregunta que se cae sola: qué significa un mercado sin equipo visitante. Existen ofertas que se resuelven sin la presencia del visitante, ligadas a eventos que no se juegan en cancha neutral y a veces a reglas especiales de un torneo. Son mercados de nicho, aparecen poco, y su precio se comporta distinto del resto porque hay menos dinero moviéndose dentro.
El retiro anticipado y el momento de cobrar
Cuando el partido se pone incómodo, varias plataformas ofrecen el retiro anticipado, que es el cash out. Es una operación de venta: la casa te compra tu boleto por una cifra que ella calcula, y esa cifra casi nunca es el valor teórico de tu apuesta, porque dentro va el margen y el ajuste por lo que está pasando en el partido. Los operadores mexicanos lo listan como función de producto entre sus ventajas, y lo es, siempre que entiendas que estás vendiendo barato para dejar de tener incertidumbre.
El momento de cobrar tiene una pregunta previa que la mayoría se salta: ¿el premio está gravado? Si la respuesta es sí, el operador retiene antes de pagarte, con el 1 % o el 21 % según lo que hicimos arriba, y te emite el comprobante. Cuadrar la cuenta con la retención antes de gastar el dinero no es una manía contable, es la diferencia entre cobrar lo que esperabas y llevarte una sorpresa.
Evaluación: qué se compara en las nueve marcas y qué significa cada celda
Antes de la clasificación, conviene decir qué se está midiendo y qué no. Esta no es una lista de las únicas casas autorizadas, y ninguna marca que falte queda por eso fuera del mercado. La comparación se apoya en lo que cada marca declara de sí misma y en lo que las compilaciones públicas de páginas de apuestas legales dicen de sus permisos, con la etiqueta que corresponde.
Los criterios, por orden de importancia
Lo primero es el permiso. El número que aparece en la tabla viene del pie de página del propio operador o de una compilación de casas de apuestas legales, y va marcado como según la fuente, no confirmado oficialmente, porque el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir al consultarlo. En dos marcas no imprimimos número, y no es un descuido: las fuentes se contradicen entre sí y publicar cualquiera de los dos sería inventar una certeza.
Lo segundo es lo que la marca pone sobre la mesa por encima de lo que cualquier casa ofrece. Ahí sí hay diferencias que un lector nota: variedad de deportes, presencia de apuestas en vivo, herramientas dentro del boleto como el creador de apuestas, la calidad de la transmisión y la velocidad del retiro. Lo tercero es el costo de las promociones, y en eso esta página no se deja impresionar por el tamaño del bono: un bono grande con requisito de apuesta alto y plazo corto puede costar más de lo que regala, y lo verás con nombre y cifra cuando toque.
Una advertencia sobre lo que una tabla no dice. Que una marca muestre un número de permiso no confirma nada por sí solo, porque el número viene de una fuente que no es la autoridad. Y que una marca no tenga un detalle en su ficha no significa que no lo ofrezca: significa que su propia página no lo menciona. La comparación se queda en lo que está escrito.
| Casa de apuestas | Situación del permiso SEGOB tal como la declara la fuente | Lo que su propia ficha dice sobre el producto |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de caliente.mx, autorización de la Secretaría de Gobernación según el propio sitio; sin confirmar oficialmente (según la fuente) | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; sólo mayores de 18 años |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página de betcris.mx y el del cuadro del propietario no coinciden; titular según las fuentes, Producciones Móviles; la operación se vincula además con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018 | Cobertura de futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx (las compilaciones difieren sobre el titular); sin confirmar oficialmente | Apuestas deportivas y de casino en línea desde el celular, con registro y verificación de identidad |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular según las fuentes, Eventos Festivos de México; sin confirmar oficialmente | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según sitios de comparación, que no confirmó ni el dominio ni el listado oficial; titular según las fuentes, Entretenimientos Naturales; sin confirmar oficialmente | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular según las fuentes, Comercial de Juegos de la Frontera; sin confirmar oficialmente | Apuestas deportivas en vivo y previas al partido desde la aplicación de la marca |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios de comparación; titular según las fuentes, Libros Foráneos (Codere México); sin confirmar oficialmente | Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular según las fuentes, Espectáculos Deportivos Frontón México; sin confirmar oficialmente | Apuestas deportivas en línea con momios previos y en vivo desde la aplicación de la marca |
| Pickwin | Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí; titular según las fuentes, Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmar oficialmente | Apuestas deportivas y de casino en línea desde el celular, con registro y verificación de identidad |
Cómo leer la tabla sin sacar conclusiones falsas
Tres cosas se ven a simple vista. La primera es que la mayoría de los números vienen de la misma clase de fuente, compilaciones de páginas especializadas, y no de la autoridad; quien quiera más certeza tiene que caminar por su cuenta, y ese camino tiene un atajo concreto: revisar el pie de página del operador y contrastarlo con el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos cuando esté disponible. La segunda es que dos marcas no llevan número, y en ambos casos el motivo es el mismo: las fuentes se contradicen. La tercera es que las descripciones de producto delatan familias de operadores: algunas marcas construyen su oferta alrededor de la transmisión y las apuestas en vivo, y otras alrededor del casino.
Sobre el permiso compartido hay un detalle que vale la pena entender antes de concluir que dos marcas son la misma cosa. El número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER aparece asociado a Producciones Móviles en el pie de página de Betcris y también en una compilación referida a Pickwin, con titulares vinculados a Unocapali La Paz Operadora. Un permisionario puede operar varias marcas, así que un número repetido no prueba que las marcas sean idénticas; prueba que la estructura del mercado mexicano permite que varias plataformas de marca diferente compartan el mismo paraguas. Eso no es ilegal, pero sí cambia la pregunta que le haces al operador cuando algo sale mal, porque el responsable ante la autoridad es el permisionario.
Lo que la tabla no puede sostener por escrito, y esta página no va a fingir que sí, es la velocidad real de un retiro. Es una de las cosas que más pesa en la experiencia de un usuario mexicano y una de las que menos se publica con cifras. Ahí la verificación es tuya: revisa los términos de la plataforma, el método de retiro y si la cuenta está a tu nombre.
Mejores equipos y plataformas para apostar: las nueve marcas, una por una
Las nueve marcas que siguen operan bajo el permiso de un permisionario mexicano, según lo que declaran sus propias fuentes. Ninguna aparece aquí como recomendación automática, y el orden no es un podio de calidad. Cada reseña termina con una lectura, y esa lectura es mía, no del pie de página.
Caliente: el bono más grande y también el más opaco
Caliente es la marca que más ruido hace en el encabezado de su propia página: anuncia 1,000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos MXN, sin aclarar si las dos ofertas valen sólo para apuestas deportivas o si una de ellas es de casino. Esa falta de precisión no es un detalle de redacción, es lo que determina si el bono te sirve o no. Y hay un dato que agrava la duda: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, lo que significa que ni quienes escriben sobre la marca se ponen de acuerdo.
Pongamos el rollover en perspectiva. Los 1,000 pesos sin depósito con ese multiplicador piden jugar 10,000 pesos en apuestas antes de poder retirar lo que salga. No son 10,000 pesos nuevos: son los mismos pesos dando vueltas, pero cada vuelta paga el margen del mercado, y con un margen del 5 % ese recorrido se lleva alrededor de 500 pesos del bono en promedio, sin contar que las apuestas por debajo del momio mínimo no cuentan. Dicho de otro modo: de los 1,000 pesos anunciados, la mitad es humo y la otra mitad es el pago por el trabajo de darle vueltas al dinero.
La app juega a favor de la marca. Ofrece transmisión en vivo, el creador de apuestas que llaman “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. Para un aficionado que quiere estar viendo el partido y ajustando el boleto al mismo tiempo, esa combinación de transmisión y herramientas dentro del boleto es lo que la marca pone sobre la mesa. El permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página como autorización de la Secretaría de Gobernación, y el titular que nombran las fuentes es Tecnología en Entretenimiento Caliplay.
Lo que decide aquí es la opacidad del bono, no su tamaño. Una marca que anuncia 7,000 pesos y no publica el plazo ni el rollover del depósito deja al lector haciendo cuentas con reseñas ajenas que se contradicen, y eso, en una página sobre costos, es el peor sitio donde puede quedar la información.
Codere: catálogo ancho y un bono con cifra clara
Codere entra con dos permisos: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios de comparación, a nombre de Libros Foráneos, la razón social de Codere México, y siempre con la etiqueta de no confirmado oficialmente. Su aplicación, publicada en la App Store de México por Codere Newco, salió en enero de 2017 y llevaba versión nueva el 20 de agosto de 2026, lo que la vuelve una de las más rodadas del grupo. En su ficha declara operar con permiso de la SEGOB, límite de uso para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
En producto, la app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y en dinero acepta tarjeta, SPEI y OXXO. El bono de bienvenida llega hasta 7,000 pesos MXN, la misma cifra que anuncia Caliente, con la diferencia de que aquí aparece asociada a depósitos y no a un premio que se duplica sin más contexto. Los depósitos por OXXO son la puerta de entrada para quien no quiere poner su tarjeta en una plataforma, y eso en México pesa más de lo que parece.
Donde esta marca pierde terreno es en la letra del bono. La ficha anuncia el monto máximo y el detalle de las condiciones no está a la vista en el mismo lugar, así que el lector se queda con la cifra grande y sin la aritmética. La presencia del aviso de juego responsable y de una política de cierre de cuenta en la propia ficha es un punto a favor para quien quiere saber de antemano cómo salir de la plataforma, aunque sea una salida que sólo aplica a esa marca.
Playdoit: el bono que se describe de dos maneras incompatibles
Playdoit es el caso más claro de por qué esta página insiste en leer las condiciones. Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes, sin confirmación oficial. Su app, publicada por Atracciones America, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
El problema está en su propio anuncio: la ficha habla de 1,000 pesos MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. No es una diferencia de matiz. Un bono sin depósito se cobra sin poner dinero y el requisito de apuesta suele ser más corto; un bono con primer depósito te obliga a depositar y el rollover suele aplicarse sobre el bono más el depósito. Cuando una marca describe su oferta de las dos formas en la misma ficha, la única lectura posible es que no sabes qué estás aceptando hasta que hablas con atención al cliente.
Lo que no discute nadie es la cobertura: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, la función “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es un paquete de producto completo y con la transmisión integrada, y para un apostador de partidos que quiere ver lo que está jugando eso vale bastante.
El problema de esta ficha no es el monto, es la ambigüedad, y en una oferta de 1,000 pesos la ambigüedad es todo el producto.
Betcris: cobertura muy amplia y una estructura de permiso enmarañada
Betcris entra con un pie de página que da un número a nombre de Producciones Móviles, la operación vinculada además con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, mientras que el cuadro del propietario da otro número. Las fuentes no se contradicen sobre la existencia del permiso, se contradicen sobre el número, y por eso aquí no imprimimos ninguno. El permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER que sí aparece asociado a Producciones Móviles es el que también aparece en una compilación referida a Pickwin, lo que ilustra hasta qué punto un permisionario puede sostener varias marcas. Hay además una empresa del sitio, TV Global Enterprises, con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026; esa licencia no es mexicana y no sustituye al permiso local.
El catálogo es de los más amplios del grupo: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la función “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Esa combinación de apuestas en vivo con transmisión y retiro anticipado cubre al tipo de apostador que no aguanta ver un partido sin poder mover el boleto.
Lo que un lector debe entender de Betcris es que opera en dos superficies legales a la vez. La licencia maltesa existe y es verificable, pero no le da nada al apostador mexicano frente a la autoridad local; lo que se lo da es el permiso del permisionario, y ese es justamente el que aparece con dos números distintos según dónde lo leas.
1xBet: la app más completa y la confusión de nombres
1xBet reporta el permiso DGJS/0002/2020 según sitios de comparación, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado por las fuentes, y la misma fuente no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial. A eso se suma un detalle que merece atención: la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que las fuentes señalan como titular del permiso. Esas dos piezas juntas describen una estructura donde quien opera la marca, quien publica la app y quien tiene el permiso pueden ser tres entidades.
Su oferta deportiva es la más cargada del grupo en cuanto a herramientas: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Para alguien que pasa el fin de semana cambiando entre cuatro deportes, la mezcla de estadísticas y transmisión dentro de la misma pantalla es lo más parecido a un centro de datos para apostar. Los programas de lealtad y las promociones de temporada, eso sí, son promesas de valor a largo plazo y no bonos de entrada, y conviene tratarlos así.
Lo que descalifica parcialmente a esta marca en una comparación mexicana no es su producto, es su rastro documental. Cuando el nombre que publica la aplicación no coincide con el del titular del permiso, el apostador no sabe a quién le está pidiendo cuentas, y en un mercado donde el responsable ante la autoridad es el permisionario, esa duda tiene consecuencias.
Novibet: ficha sobria y ausencia de cifras
Novibet declara el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera como titular nombrado por las fuentes y sin confirmación oficial. Su producto se define de manera escueta: apuestas deportivas en vivo y previas al partido desde la aplicación de la marca, sin el catálogo de funciones que presumen otras plataformas del mismo grupo.
Esa sobriedad tiene dos lecturas y las dos son válidas. La primera es que hay menos cosas que entender y menos botones que apretar por error. La segunda es que el apostador que busca transmisión integrada, creador de apuestas o estadísticas dentro de la aplicación no las va a encontrar anunciadas aquí, y si esas funciones le importan, esta marca no es la que le resuelve la tarde.
En una comparación centrada en el costo, una ficha que no promete nada caro también es una ficha que no esconde un bono con condiciones imposibles. Lo que queda por comprobar en la plataforma, y sólo en la plataforma, son los límites por boleto y los tiempos de retiro, dos cosas que se descubren en el primer intento y no en la publicidad.
Betway: permiso sencillo y catálogo que no se explica en la ficha
Betway aparece con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, y con la etiqueta de siempre: no confirmado oficialmente. El nombre del titular llama la atención por sí solo, porque es una empresa del mundo del frontón, y eso recuerda que en México las apuestas remotas se montan sobre permisos que nacieron en instalaciones físicas.
Su descripción de producto es la más corta de la lista: apuestas deportivas en línea con momios previos y en vivo desde la aplicación de la marca. No hay transmisión anunciada, ni creador de apuestas, ni programa de lealtad en lo que la marca declara. Para un apostador que sólo quiere un mercado de ganador y un momio decente antes del partido, eso es suficiente; para quien construye combinaciones con varias patas y necesita armar el boleto dentro de la aplicación, la falta de herramientas declaradas es un freno.
El precio de una ficha corta es la incertidumbre: no hay nada malo escrito, simplemente hay poco escrito, y completar el resto exige abrir el programa de apuestas y probarlo con un boleto pequeño.
Strendus: varios permisos y una duda sobre el titular
Strendus declara tres permisos, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, y aquí aparece una discrepancia adicional: las compilaciones difieren sobre el titular, y las fuentes nombran a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads. Un permiso con varios números no es raro en este mercado, pero un titular que cambia según quién lo cuenta sí complica la verificación.
Su oferta, según lo que la marca publica, es apuestas deportivas y de casino en línea desde el celular, con registro y verificación de identidad. Es una descripción de producto estándar, sin funciones diferenciadoras anunciadas, y eso deja la decisión en manos del usuario y de lo que encuentre al abrir la aplicación.
La duda sobre el titular no es un detalle administrativo. Si mañana quieres reclamar algo ante la autoridad, el nombre del permisionario es la pieza que necesitas y aquí no es un nombre único, son dos posibilidades según la fuente.
Pickwin: el caso donde el número no se puede publicar
Pickwin opera bajo el permiso de un permisionario y su número no se imprime aquí porque las fuentes se contradicen entre sí: una compilación da un número y otra da el que Betcris muestra en su propio pie de página para Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora como parte de la operación. Eso no significa que la marca no tenga permiso. Significa que publicar cualquiera de los dos números sería ofrecer como dato algo que las fuentes no sostienen.
Su producto se describe como apuestas deportivas y de casino en línea desde el celular, con registro y verificación de identidad, en la línea de las plataformas que venden la experiencia completa del casino y las apuestas en una sola aplicación.
Para el lector, una marca sin número publicable es una marca que exige más trabajo de verificación antes de depositar, y ese trabajo tiene un camino: el pie de página del operador y la atención al cliente, preguntando expresamente bajo qué permiso opera y quién es el permisionario.
Cómo se ordenan las nueve si lo que importa es el costo
Con la rebanada del mercado ya calculada, el orden cambia según lo que cada lector haga. Quien juega apuestas sencillas de futbol y quiere el bono más grande sin complicaciones tiene dos candidatas con la misma cifra de 7,000 pesos, Caliente y Codere, y entre las dos la diferencia está en lo que cada una publica: la segunda asocia el monto a depósitos y explica los métodos de entrada; la primera no aclara si sus dos ofertas son de deportes. Quien construye boletos dentro de la aplicación encontrará herramientas en Codere, Playdoit, 1xBet y Caliente, y menos en Betway y Novibet. Quien quiera verificar permisos con el menor número de dudas irá a las marcas cuyo número se puede imprimir, y dejará para el final las dos cuyo número no se puede publicar.
Y una cosa que ninguna tabla resuelve. El costo real de apostar no está en el bono, está en el margen que paga cada boleto resuelto, y en una situación con momio 1,90 por cada resultado ese costo es del 5 %. Un bono con rollover de 10 veces en un mercado así se lleva alrededor de la mitad de su valor en vueltas. Esa cuenta es la única que se repite en todas las marcas, todas las semanas, con bono o sin él.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas que operan bajo permiso de la SEGOB?
Depende de lo que cada marca cargue en su programa, porque la ley no lista deportes: sólo exige que la apuesta vaya por el permiso de un permisionario. En la práctica verás futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, además de las apuestas mutuas de hipódromo, galgódromo y frontón, que sí tienen reglas propias y donde los menores de edad no pueden participar.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empieza por el pie de página del operador y por su ficha en la tienda de aplicaciones. Ahí se lee el permiso y el nombre del permisionario. Contrástalo con el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que es la única fuente oficial, y ten presente que ese listado puede no estar disponible, y que las compilaciones de sitios especializados se contradicen entre sí.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El momio es el multiplicador del boleto. Si apuestas 500 pesos a un momio de 1,90, el retorno es 500 por 1,90, o sea 950 pesos, de los cuales 450 son ganancia y 500 son tu propio dinero que regresa. En una combinada los momios de las patas se multiplican y forman un solo precio para todo el boleto.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas, que son 1 dividido entre el momio de cada resultado. En un mercado de dos vías con momio 1,90 en los dos lados, la suma da 1,0526, así que el mercado devuelve alrededor del 95 % de lo apostado y la casa se queda cerca del 5 %. Con momios más bajos, el margen sube.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, artículos 137 y 138. Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México grava los premios con un 6 % estatal, unos 7 % en total.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En México no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito o pérdida, así que todo se hace dentro de cada plataforma: en la sección de juego responsable de tu cuenta encontrarás el límite de depósito, la pausa de sesión y la autoexclusión voluntaria. Si juegas en varias casas, tienes que repetir el trámite en cada una, porque ninguna sabe de las demás.
Preparado por la redacción de «Guiadelfutbol».
