1×2 apuestas deportivas en 2026: el empate es el que paga la casa
Datos actualizados a 6 noviembre 2026. Las condiciones de permiso que aparecen más abajo se contrastaron con los pies de página y las fichas de aplicación de cada operador y con los registros y compilaciones públicas de la Secretaría de Gobernación que se citan en su caso; la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta al público.

- Qué es una apuesta 1X2 y por qué el mercado se llama así
- Los momios: cómo se leen, cómo se calculan y cuánto se queda la casa
- Los límites de depósito y las herramientas de juego responsable en México
- La normativa mexicana: permisos, bloqueos y quién vigila a las casas
- Nuestra selección de nueve casas con permiso de la SEGOB y en qué se distinguen
- Pickwin: el permiso que las compilaciones no se ponen de acuerdo en citar
- Codere: treinta deportes y una promesa de apuestas gratis
- Strendus: pocas promesas y un titular que las compilaciones no comparten
- Caliente: el permiso en el pie de página y dos ofertas de bienvenida sin letra clara
- Betcris: parlay del mismo juego y retiro anticipado como bandera
- Playdoit: permiso citado, producto deportivo sin detalle
- Betway: más de dos mil eventos por semana y un club de apuestas gratis
- Novibet: la ficha más discreta sobre deporte en esta lista
- 1xBet: un permiso citado y una titularidad que no coincide
- Cómo elegir entre estas nueve casas sin pagar de más
- Preguntas frecuentes sobre las apuestas 1X2 en México
Qué es una apuesta 1X2 y por qué el mercado se llama así
Una apuesta 1X2 se resuelve con tres resultados posibles de un partido: gana el local, empatan, o gana el visitante. Nada más. Se elige uno de los tres, se pacta un momio en el momento de confirmar el boleto y el boleto queda cerrado con ese precio.
El detalle que casi nadie mira al principio es que el empate es un resultado tan probable como los otros dos en muchos partidos, y la casa lo cobra en consecuencia. En un partido parejo, el empate suele ser el momio más alto de los tres, y por eso muchos apostadores lo esquivan. Esquivan justo el resultado que en una liga reparte un punto a cada equipo.

El nombre 1X2 viene de la forma en que se rotulan las columnas en el boleto: el 1 es el local, la X es el empate, el 2 es el visitante. En México se lee de corrido: uno, equis, dos. El momio se escribe en decimal con punto —1.85, 2.40— y el premio de un boleto ganador es la cantidad apostada multiplicada por ese momio.
Hay una confusión muy común que conviene desarmar aquí. El mercado 1X2 se refiere a los 90 minutos de tiempo reglamentario y al tiempo que el árbitro añade por cambios, lesiones y demoras. No incluye la prórroga ni los penales de una eliminatoria. Un partido de futbol dura 90 minutos en dos tiempos de 45. Si la eliminatoria se va a tiempos extra, se juegan dos periodos de 15 minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales cuyos goles no cuentan en el marcador final. Una apuesta 1X2 a ese partido ya se pagó con el marcador de los 90.
El tiempo reglamentario no es un capricho de la casa. Las Reglas de Juego de 1897 fijaron la duración en 90 minutos salvo acuerdo distinto, y el reglamento actual consta de diecisiete reglas administradas por el International Football Association Board. Cuando una casa ofrece un mercado “incluyendo prórroga” está ofreciendo otro mercado, con otros momios, y a veces con otro nombre comercial que confunde.
De dónde viene el número que ves en pantalla
El momio no es una probabilidad disfrazada. Es un precio, y como todo precio lleva dentro el costo de quien lo pone. La casa publica tres momios para un partido, los tres construidos de modo que si apostaras a los tres, a la proporción correcta, recuperarías menos de lo que pusiste. Esa diferencia es el margen del operador, y no aparece en ningún boleto.
El margen se calcula sobre el conjunto de resultados de un mismo mercado. Con los tres momios del 1X2 se obtiene la proporción de todo lo apostado que ese mercado devuelve, y el resto es lo que se queda la casa. Todo esto se ve mejor con el ejemplo que viene en la sección de los momios, donde el mercado de dos resultados sirve de vara.
Lo que el lector debe retener de este apartado es simple: el número que la casa anuncia como “momio” ya viene recortado, y ese recorte es idéntico para el que gana y para el que pierde en el sentido de que se aplica antes de que ruede el balón.
Qué se apuesta en un boleto 1X2
Una apuesta sencilla tiene un solo partido y una sola selección. Un parlay —también llamado combinada— encadena dos o más selecciones y multiplica los momios entre sí; el premio potencial sube y la probabilidad de acertar cae en picada, porque basta fallar una selección para perder todo el boleto.
La casa no necesita ganarle a nadie para quedarse con la diferencia. Le basta con que el volumen esté repartido de manera que su margen se realice en promedio. El apostador, en cambio, necesita acertar. Esa asimetría es la que hay que tener presente cada vez que alguien presume un parlay de cinco selecciones.
En vivo, el mercado 1X2 se mueve a cada minuto. Un gol al minuto 10 hunde el momio del equipo que va ganando y dispara el del que va perdiendo. Quien apostó antes del gol ya tiene su precio asegurado. Quien apuesta en vivo está negociando con un mercado que ya incorporó lo que acaba de pasar, y a veces con un margen más ancho que el de antes del partido.
El empate, ese mercado que nadie quiere
Hay una razón psicológica y una aritmética. La aritmética es que en torneos de eliminación directa el empate de los 90 se convierte en el paso previo a la prórroga, y muchos aficionados ven ese empate como un resultado triste. La psicológica es que el empate parece una no-decisión y el apostador busca una decisión.
Ambas razones ignoran que la casa no premia a nadie por simpatía. Si mucha gente evita la X, el momio de la X tiende a subir, y el apostador que sí la mira encuentra un precio algo más generoso que el que el mercado le daría si todos apostaran igual. Eso no lo hace un buen negocio automáticamente. Solo significa que hay un sesgo colectivo y que el margen se aplica igual a todos los resultados.
Vale la pena decirlo de la forma más incómoda posible: quien apuesta solo a favoritos en el 1X2 está pagando el margen de la casa y, además, aceptando el momio más corto del mercado. Elige la opción con menor retorno por unidad apostada y con margen idéntico. No es una trampa; es la estructura del producto.
Los momios: cómo se leen, cómo se calculan y cuánto se queda la casa
El momio mexicano se escribe en decimal, con punto y no con coma: 1.90, 2.10, 3.75. Multiplicar la cantidad apostada por el momio da el total que regresa a la cuenta si el boleto gana. La diferencia entre ese total y lo apostado es la ganancia neta; el capital va dentro.
Un boleto de 200 pesos a momio 1.85 devuelve 370 pesos si gana, de los cuales 170 son ganancia y 200 son el dinero que ya era del apostador. Decir “gané 370” cuando se apostaron 200 es una forma de inflar el resultado que abunda en los grupos de apuestas. La ganancia fue 170.
Cuando el boleto es combinado, los momios se multiplican. Dos selecciones a 1.80 y 2.10 dan un momio conjunto de 3.78, y la apuesta de 200 pesos devolvería 756. Suena mejor de lo que es: la probabilidad de acertar las dos es bastante menor que la de acertar una, y el margen de la casa se cobra dos veces, una por cada mercado que se atraviesa.
Qué significa un margen del 5 % en la práctica
Aquí conviene poner números sobre la mesa, aunque sean de un ejemplo y no de un partido real. Supongamos un mercado de dos resultados con momios 1.90 y 1.90. La proporción de lo apostado que ese mercado devuelve se obtiene sumando 1/1.90 más 1/1.90 y tomando el recíproco del resultado: 0.5263 más 0.5263 es 1.0526, y el recíproco de eso es 0.95. Es decir, la casa devuelve alrededor del 95 % de lo que entra a ese mercado y retiene en torno al 5 %.
Ese 5 % no es un cargo que aparezca en ningún estado de cuenta. Va escondido en el precio, y se cobra sobre el dinero que pasa por la mesa, no sobre lo que uno gana. Un apostador que mueve 20,000 pesos en un mes por mercados de ese tipo deja en el camino del orden de 1,000 pesos en promedio, gane o pierda los boletos individuales.
La cifra exacta se mueve con el precio. Si los dos momios del ejemplo bajara a 1.85, la devolución caería a poco más del 92 % y el margen se acercaría al 8 %. Si subieran a 1.95, la devolución pasaría de 97 % y el margen quedaría por debajo del 3 %. Por eso el margen de un mercado es una banda y no un número fijo: depende del precio concreto, del partido, de la liga y de la casa que lo publica.
Un margen del 5 % es, en la práctica mexicana, un mercado razonable para un partido de liga grande. Los mercados más raros —un equipo de segunda división, un partido de una liga exótica, un mercado de estadísticas— suelen traer márgenes bastante más gordos, y ahí es donde el precio deja de parecer precio y empieza a parecer peaje.
Apuesta sencilla, parlay y el costo de encadenar
La sencilla paga una vez el margen. El parlay lo paga tantas veces como selecciones tenga, porque cada selección es un mercado con su propio margen. Un parlay de cuatro selecciones a 1.90 cada una da un momio conjunto de 13.03 y una probabilidad teórica, antes del margen, bastante modesta. El premio es grande y el costo también.
El retiro anticipado —cash out— merece un párrafo aparte por lo que cuesta. Cuando el apostador cierra un boleto antes de que termine el partido, la casa le ofrece una cantidad menor que el premio potencial y calcula esa cantidad con su propio criterio, no con el del apostador. Es un servicio, sí, y también una segunda venta.
El hándicap y el más/menos tienen sus propios momios y su propio margen. Nada de lo calculado aquí para el 1X2 se traslada a esos mercados: son precios distintos, con márgenes distintos, y quien quiera comparar casas debería comparar el mismo mercado del mismo partido antes de sacar conclusiones.
Los límites de depósito y las herramientas de juego responsable en México
Aquí hay que separar dos cosas que se confunden todo el tiempo: lo que manda la ley y lo que ofrece la casa por su cuenta. No existe un límite legal de depósito ni de pérdida en México, y no existe un registro nacional de autoexclusión. Ninguna casa está obligada a cerrarle la cuenta a un apostador que se lo pide.
Lo que sí existe es el artículo 5 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, sin fijar una edad concreta. Las casas, en sus propias fichas y pies de página, anuncian 18 años. Un número legal para juegos de apuesta no está establecido como tal.
Las herramientas que un apostador mexicano encuentra —pausas, límites de depósito, autoexclusión temporal— son voluntarias y vienen del propio operador. Cada marca las lista en su ficha de aplicación o en su sección de juego responsable, con condiciones que fija ella. Eso significa que dos casas pueden ofrecer la misma herramienta con plazos y alcances distintos, y que ninguna instancia externa revisa cómo se aplican.
Cómo poner un límite de depósito y qué esperar de él
El camino es casi siempre el mismo: se entra a la cuenta, se busca el apartado de juego responsable o de configuración de cuenta, se elige el límite y se confirma. En varias casas el límite solo se puede reducir de inmediato y aumentarlo requiere esperar un plazo, precisamente para que la decisión de bajar el techo no se tome en caliente.
El límite de depósito controla cuánto dinero entra, no cuánto pierde. Un apostador que deposita 500 pesos y apuesta 500 pesos varios días con el mismo saldo puede mover mucho más volumen que su límite de depósito sugiere. Para acotar la pérdida hace falta un límite de pérdida o de apuesta, y no todas las casas lo ofrecen con el mismo nombre ni con la misma firmeza.
La autoexclusión es la herramienta más fuerte y la más mal entendida. Se pide a la casa, la casa la aplica, y el efecto es sobre esa cuenta con esa marca y no sobre el mercado. Como no hay registro nacional, una autoexclusión en una casa mexicana no bloquea a esa persona en las demás. Quien necesite un bloqueo real tendrá que pedirlo casa por casa, y eso incluye a los sitios sin permiso, que en muchos casos ni siquiera tienen un apartado donde pedirlo.
Jugadores menores de edad y verificación de identidad
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas está catalogado como actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos concretos que se exigen no están fijados en un texto legal: cada operador arma su propio proceso.
Para un apostador que tiene entre 18 y 21 años esto tiene una consecuencia práctica. Su cuenta es legal, pero el proceso de verificación puede incluir comprobantes que un joven de esa edad no tiene a la mano con su propio nombre. Vale la pena revisar el proceso completo antes de hacer el primer depósito y no después.
Los avisos de mayoría de edad y de juego responsable aparecen en las fichas de las aplicaciones y en los pies de página de las marcas, no como un añadido decorativo. Codere México declara en su ficha que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente publica en su pie de página que los juegos con apuestas están prohibidos para menores y remite a una sección de juego responsable. Son las marcas hablando de sí mismas, que es exactamente hasta donde llega esta clase de declaración.
La normativa mexicana: permisos, bloqueos y quién vigila a las casas
En México el juego con apuestas está prohibido por regla general y permitido solo en los casos expresamente autorizados. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, plantea exactamente eso: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y deja fuera de la prohibición lo que la propia ley autoriza. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos y lleva los procedimientos de sanción.

La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Los permisos no se transmiten, según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza, según el artículo 29.
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, cerró la puerta que muchos creían abierta. Su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. Su artículo 1 limita el ámbito a la autorización, control e inspección de los juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal.
Ninguna norma mexicana nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio de apuestas no puede tener un permiso digital propio y se cuelga del permiso de un titular autorizado con presencia física; muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez. Ese detalle explica por qué los números de permiso que aparecen en los pies de página se repiten entre marcas que el usuario percibe como competidoras.
Cómo comprobar si una casa tiene permiso de la Secretaría de Gobernación
La respuesta honesta es que verificarlo por la vía oficial es difícil hoy. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar una lista de sitios autorizados, y esa lista no está abierta al público; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí, con 136 en un reporte y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro.
Lo que puede hacer un lector con eso es concreto. Primero, buscar en el pie de página o en la sección legal del sitio la palabra “permiso” y un número con formato de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Segundo, identificar al permisionario: el permiso pertenece a una persona moral, no a la marca comercial, y ese nombre debe aparecer en el aviso. Tercero, desconfiar del número solo: cuando las compilaciones públicas se contradicen sobre un permiso, la contradicción es en sí misma el dato útil.
Nadie debería tomar el número como una certificación de solidez. Un permiso dice que existe un titular autorizado detrás de la operación; no dice nada sobre la rapidez de los retiros, el tamaño de los momios ni el trato al cliente. Son dos preguntas distintas y solo la primera tiene respuesta en el aviso legal.
Bloqueos, amparos y por qué el estado de un sitio cambia
Aquí el terreno se mueve y conviene fechar cada afirmación en lugar de escribirla en presente. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026, según el reporte de esa fecha.
Después vinieron más capítulos: en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Unos 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026. Ninguna de estas líneas se puede escribir en presente sin fecha, y cualquier lector que vea a un operador funcionando hoy debería entender que eso describe el día en que mira, no una condición estable.
Lo que sí está claro es el alcance del artículo 8 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que faculta a la SEGOB a clausurar establecimientos no autorizados, y el refuerzo de la facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida como tal.
Tampoco está establecida una multa o un delito para el apostador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso. Eso no convierte la apuesta en segura. Significa que el riesgo no se cobra por la vía de la sanción al cliente, sino por la del saldo congelado, la del sitio que deja de responder y la de la cuenta que no se puede reclamar ante nadie.
México sin permiso: qué se pierde y qué se conserva
Un operador con permiso ofrece un domicilio legal en México, un titular autorizado identificable, controles de verificación de identidad y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Un operador del exterior no ofrece nada de eso, y un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado sin que el apostador tenga una instancia mexicana a la cual acudir. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, aunque su publicidad a veces lo sugiera.
La comparación honesta tiene un renglón incómodo: en ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. La protección que un permisionario mexicano añade es de otra clase —legal, fiscal y de trazabilidad— y no sustituye a una herramienta de control personal que en México simplemente no existe a nivel central.
Impuestos: IEPS para la casa, ISR para el premio
El impuesto al operador subió y eso se siente en el bolsillo del apostador aunque no aparezca en su boleto. La Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, cuando antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan obligados al cumplimiento de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
La base del impuesto no está establecida en el texto de forma inequívoca: lo que dice la norma es “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso este artículo no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. La diferencia entre esas dos lecturas es enorme y conviene no inventarla.
Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Para el premio del apostador aplica el ISR, en los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta: son ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados; quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que debe presentar cuando está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600,000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual.
Un detalle que conviene no pasar por alto: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido. Ante esa duda, la posición razonable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir que el premio llega completo.
Nuestra selección de nueve casas con permiso de la SEGOB y en qué se distinguen
Esta es una comparación sobre el costo para el lector, y por eso conviene leerla con una advertencia de entrada: no es un ranking del mercado mexicano completo. Nueve marcas no agotan el mercado, y una marca que no aparece aquí no es por eso una marca sin permiso. Lo que sigue son nueve operadores que, según sus propios avisos o según compilaciones públicas, operan al amparo de un permiso de la SEGOB, ordenados por lo que cada uno aporta al apostador de 1X2.
Los dos nombres que un lector podría esperar y que no están en la lista son precisamente los que el apartado sobre bloqueos explica: bet365.mx y Betano quedaron deshabilitadas desde noviembre de 2025 y su situación legal ha cambiado varias veces. Un operador bloqueado no entra en una comparación de momios porque no es una opción disponible todos los días.
El panorama: permiso, permisionario y lo que cada casa declara de sí misma
Antes de entrar en las fichas individuales, hay tres cosas que se repiten y conviene decir una vez. La primera es que el permiso pertenece a un permisionario, no a la marca, y por eso varias marcas comparten titular. La segunda es que los números de permiso que circulan vienen de los pies de página de las casas o de compilaciones de sitios de comparación, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta al público; se citan tal como las fuentes los publican, no confirmados oficialmente. La tercera es que las compilaciones se contradicen entre sí en varios casos, y donde se contradicen no hay número que imprimir.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB tal como lo publican las fuentes citadas | Lo que su propia ficha dice sobre esta materia |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario, sin número imprimible: las compilaciones se contradicen y una de ellas atribuye el número al permisionario de otro operador | Cobertura de futbol entre otros deportes; no detalla el 1X2 en su ficha |
| Codere | Números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas, sin confirmación oficial; permisionario Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Strendus | Números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; el permisionario no coincide entre compilaciones | Deporte como eje central de la operación; su ficha no detalla mercados de futbol |
| Caliente | Número DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página del propio sitio; permisionario Tecnología de Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; mayores de 18 |
| Betcris | Permiso de la SEGOB de su permisionario, sin número imprimible: el número del pie de página y el de otra compilación no coinciden | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Playdoit | Número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; permisionario Eventos Festivos de México | Cobertura de futbol y deportes de liga; su ficha no detalla el 1X2 |
| Betway | Número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; permisionario Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club con apuestas gratis semanales |
| Novibet | Número DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; permisionario Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Oferta deportiva y de casino en la misma cuenta; su ficha no detalla mercados de futbol |
| 1xBet | Número DGJS/0002/2020, según fuentes especializadas, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; permisionario Entretenimientos Naturales, distinto de la empresa que figura como titular de la aplicación | Cobertura amplia de deportes y mercados; su ficha no detalla el 1X2 |
La columna del permiso es incómoda de leer y esa incomodidad es información. Cuatro de las nueve fichas traen un número verificable en una fuente pública concreta, dos lo traen de su propio pie de página y tres no permiten imprimir ninguno porque las compilaciones no concuerdan. Un lector que quiera cerrar esa duda tendrá que ir al aviso legal del operador y, si el número no está, sacar su propia conclusión.
Cómo se armó este panorama
El criterio fue el costo para quien apuesta 1X2, no el tamaño de la marca. Entraron la claridad del permiso, la variedad de mercados de futbol, la utilidad de las herramientas de retiro y la coherencia entre lo que la casa anuncia y lo que entrega.
Quedaron fuera los criterios que no se pueden sostener con datos públicos: la velocidad real de los retiros cambia con el método de pago y con el día, el tamaño del límite máximo por boleto es una política privada, y la atención al cliente se mide de formas que ningún aviso legal recoge. Preferimos decir esto que rellenar columnas con adjetivos.
Un lector que apueste 1X2 con frecuencia debería fijarse en tres cosas que sí son comparables: cuántos mercados de futbol ofrece la casa más allá del 1X2 básico, si el retiro anticipado está disponible y bajo qué condiciones, y si la casa publica su permiso con un número que se pueda rastrear. Lo demás es folleto.
Pickwin: el permiso que las compilaciones no se ponen de acuerdo en citar
Pickwin entra en esta comparación por una razón poco glamorosa y muy útil: es el caso que enseña cómo se ve un aviso legal cuando las fuentes públicas se contradicen. Su permiso es de la SEGOB y pertenece a su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora según los documentos citados, pero no hay número que imprimir con tranquilidad.
Y aquí está el detalle que un apostador debería subrayar: una de las compilaciones atribuye a Pickwin el número de permiso que el pie de página de otro operador muestra a nombre de Producciones Móviles. Es decir, el mismo número aparece en dos sitios bajo dos marcas distintas. Eso puede ser normal —un permisionario que opera varias marcas, como describe la práctica mexicana— o puede ser un error de copia entre compilaciones. Desde fuera no se puede distinguir, y esa es exactamente la clase de cosa que un lector descubre solo si mira.
En deportes, la información pública de la marca es escasa en cuanto a mercados concretos. No hay una ficha que detalle cuántos mercados de futbol ofrece ni si publica momios mejorados para el 1X2. Ausencia de dato, en este caso, no significa ausencia de producto: significa que quien quiera saberlo tendrá que abrir el programa de apuestas de la casa y revisarlo partido por partido.
La veredicto de este bloque es sobre la trazabilidad, no sobre el producto. Una casa cuyo permiso no se puede citar con un número porque las fuentes se contradicen deja al apostador con una tarea extra antes de depositar, y esa tarea es ir al aviso legal del sitio y comprobar por sí mismo quién es el permisionario. Para quien apuesta poco y quiere una marca mexicana de nombre conocido, Pickwin sigue siendo una opción; para quien compara casas por su respaldo documental, es la ficha que exige más trabajo.
Codere: treinta deportes y una promesa de apuestas gratis
Codere México es la ficha más rica del grupo en cuanto a producto deportivo declarado. Su aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según la ficha de la aplicación en la tienda de Apple. Para un apostador de 1X2 eso significa varias cosas a la vez: hay volumen de eventos, hay herramientas para armar combinaciones y hay un mecanismo de apuestas gratis que conviene entender antes de celebrarlo.
Su permiso es de la SEGOB y, según fuentes especializadas, lleva los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como permisionario. Ninguna confirmación oficial acompaña esa cifra, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta. Es un número de fuente secundaria y así debe leerse.
Las apuestas gratis que anuncia la ficha merecen una aclaración de tipo, no de cifra. Una apuesta gratis es un boleto cuyo importe no se recupera con la ganancia: si el boleto gana, se cobra el premio del momio pero no el importe del boleto. El valor real de una apuesta gratis es, por tanto, menor que su importe nominal, y depende del momio al que se juegue. Ese es el tipo de oferta que anuncia Codere, y no un bono en efectivo.
La casa también declara en su ficha de aplicación que opera con permiso de la SEGOB, que el uso está limitado a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es la marca hablando de sí misma, con el valor y el límite que eso tiene.
La veredicto de este bloque es sobre la densidad del programa de apuestas. Treinta deportes y un creador de apuestas colocan a Codere entre las casas donde un apostador de futbol encuentra mercados alternativos cuando el 1X2 del partido que le interesa ya se movió. Quien apueste solo 1X2 de ligas grandes no necesita esa amplitud, y para él la ventaja se diluye.
Strendus: pocas promesas y un titular que las compilaciones no comparten
Strendus es la ficha que más se parece a una casa de apuestas clásica mexicana: deporte, permiso y poca publicidad de producto en los documentos revisados. Su permiso es de la SEGOB y, según casasdeapuestaslegales.mx, lleva los números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, aunque las compilaciones difieren sobre quién es el titular, entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads.
Tres números de permiso no es un signo de debilidad; es lo normal en un permisionario con autorizaciones de distintas fechas y modalidades. Lo que sí llama la atención es la discrepancia sobre el titular, porque el permisionario es la persona que responde ante la autoridad y, en teoría, también ante el usuario. Un aviso legal que no permite identificar al titular con certeza obliga al apostador a buscarlo por su cuenta.
En cuanto a mercados, la ficha revisada no detalla qué ofrece en futbol ni si publica el 1X2 con momios mejorados. La marca no declara transmisión en vivo ni creador de apuestas en las fuentes consultadas. Eso deja el producto deportivo como una incógnita que solo se resuelve entrando al sitio.
El veredicto de este bloque es sobre la modestia del paquete. Strendus no compite por espectacularidad en lo que declara, y para un apostador de 1X2 que quiera saber exactamente qué está contratando eso puede ser un problema o una virtud, según cuánto valore la evidencia pública. Si el producto base es sólido, la falta de folleto no le hace daño; si no lo es, la ausencia de promesas tampoco le salva.
Caliente: el permiso en el pie de página y dos ofertas de bienvenida sin letra clara
Caliente tiene una ventaja documental concreta sobre la mitad de esta lista: publica su permiso en el pie de página de su propio sitio. El número es DGG/SP/404/97, y el pie lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. El detalle de que sea la propia marca la que lo publica, y no una compilación ajena, es la diferencia entre un dato rastreable y un dato referido.
Su aplicación, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. La aplicación la publica la misma persona moral del permiso, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, según la ficha de la tienda de Apple. Es una cadena documental bastante limpia para el estándar de esta lista.
En el encabezado de su página principal, Caliente anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos. La misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ahí aparece el primer costo de lectura para el apostador de 1X2. Un bono que en realidad es de casino se juega con requisitos de casino, que suelen ser más caros que los de apuestas deportivas.
Sobre las condiciones, un reseñista del mercado afirma que el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, y que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Es una afirmación de fuente secundaria sobre condiciones que solo el propio operador publica con exactitud. El apostador que planee usar esas ofertas debería leer el reglamento dentro de su cuenta antes de aceptarlas.
El rollover de 10 veces merece que se diga en qué se convierte. Sobre 1,000 pesos, el requisito sería de 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo bonificado se pueda retirar, y solo cuentan las apuestas que alcanzan el momio mínimo que fije el operador. Un apostador de boletos de 100 pesos necesitaría cien boletos calificados para cumplirlo. Con un margen de mercado del orden del 5 %, mover esos 10,000 pesos cuesta en promedio alrededor de 500 pesos en valor, aunque el resultado de cada boleto individual sea incierto.
El veredicto de este bloque es sobre la letra chica de la oferta, no sobre la marca. Caliente es la casa que mejor documenta su permiso en esta lista y, a la vez, la que anuncia bonos cuyo detalle no publica en la misma pantalla donde los anuncia. Ese contraste es lo que un lector debe llevarse.
Betcris: parlay del mismo juego y retiro anticipado como bandera
Betcris arma su propuesta en torno a herramientas que un apostador de futbol reconoce rápido. Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español, según la ficha de la tienda de Apple.
El parlay del mismo juego es la pieza más interesante para quien apuesta 1X2, y también la más peligrosa. Combina selecciones del mismo partido —el resultado y el número de goles, por ejemplo— y las trata como una sola apuesta. El problema es que esas selecciones no son independientes: el resultado del partido y el total de goles están correlacionados. Un parlay que une dos mercados del mismo partido mezcla correlación con momios multiplicados, y el resultado casi nunca favorece al apostador. La casa no esconde esto; tampoco lo grita.
El retiro anticipado funciona como bandera comercial de la marca, y conviene repetir su lógica de costo: cerrar un boleto antes de que termine el partido lo paga la casa al precio que ella calcula, no al que el apostador tendría si esperara. Es una herramienta de gestión de riesgo y también una fuente de ingreso para el operador.
El permiso de Betcris presenta el caso más incómodo de la lista en cuanto a números. El permiso es de la SEGOB y pertenece a su permisionario, cuyo nombre en los documentos es Producciones Móviles, pero el número que muestra el pie de página del propio sitio y el que aparece en la tabla de otro compilador no coinciden. Sin un número consistente, lo único que queda es el nombre del permisionario y el aviso legal del sitio.
El veredicto de este bloque es sobre el tipo de apostador al que le sirve. Betcris ofrece herramientas de gestión —retiro anticipado, apuestas a jugadores, pagos locales— para quien quiere operar dentro del partido y no solo antes de que empiece. Esa es una ventaja real para un perfil activo. Para quien apuesta 1X2 de una sola selección y espera el resultado, esas herramientas no cambian nada del precio.
Playdoit: permiso citado, producto deportivo sin detalle
Playdoit entra en la lista con una de las citas de permiso más limpias del grupo en cuanto a formato. Su permiso es de la SEGOB y, según casasdeapuestaslegales.mx, lleva el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como permisionario. Otra vez: número de fuente secundaria, sin confirmación oficial.
El número es de 2005, y eso dice algo estructural sobre el mercado mexicano. Los permisos de apuestas remotas que sostienen a los sitios en línea de hoy son, en varios casos, autorizaciones pensadas en otra época y adaptadas después. Un permiso viejo no es un permiso inválido ni mucho menos, pero sí explica por qué el lenguaje oficial habla de “centros de apuestas remotas” y por qué los números de permiso rara vez se parecen entre sí.
En cuanto a producto, la información pública revisada no detalla qué mercados de futbol ofrece la casa, si tiene momios mejorados, retiro anticipado o transmisión en vivo. Lo que hay es la existencia de una oferta deportiva y un permiso citado con número. Para un apostador de 1X2 esto deja abiertas las preguntas que más importan: cuántos mercados por partido, qué margen tiene el 1X2 de las ligas que él sigue y cómo se retira.
El veredicto de este bloque es sobre lo que se puede y no se puede comparar. Playdoit figura aquí por su respaldo documental y no por una ventaja de producto demostrable en las fuentes públicas, y quien elija esta casa debería hacerlo después de abrir el programa de apuestas y compararlo con el de otra marca en el mismo partido, no antes.
Betway: más de dos mil eventos por semana y un club de apuestas gratis
Betway es la ficha que más números concretos aporta sobre su producto. Su aplicación anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas bajo el nombre “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales, según la ficha de la tienda de Apple.
Los 2,000 eventos semanales son la cifra que más debería interesar a un apostador de 1X2, y por una razón que no es la obvia. Un catálogo amplio no significa mejores momios en el partido de la liga grande que todo el mundo sigue; significa opciones cuando ese partido ya no ofrece nada interesante. Para el apostador que busca un partido de segunda división un martes por la noche, la amplitud es una ventaja concreta. Para el que apuesta el clásico del domingo, es irrelevante.
Los momios mejorados con nombre propio merecen una advertencia de tipo. Un momio mejorado es un precio aumentado sobre un mercado que la casa elige, normalmente con un límite máximo de apuesta y a veces con condiciones de elegibilidad. El aumento es real cuando aplica, y el límite es la razón por la que el aumento no se convierte en una fuga de dinero para el operador. Quien apueste 1X2 debería revisar el tope de la mejora antes de armar su boleto alrededor de ella.
El club con apuestas gratis semanales funciona con el mismo mecanismo que otras promociones de este tipo: el apostador cumple alguna condición y recibe un boleto cuyo importe no se recupera con la ganancia. Es un añadido, no un cambio de precio.
El permiso de Betway es de la SEGOB y, según casasdeapuestaslegales.mx, lleva el número 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como permisionario. Un número corto, de otro formato, y también sin confirmación oficial.
El veredicto de este bloque es sobre la cobertura y su tope. Betway ofrece la combinación más completa de amplitud de catálogo y promociones semanales entre las marcas de esta lista, y esa amplitud vale más para el apostador que sigue ligas menores o mercados alternativos que para el que solo juega los partidos grandes con las mejoras limitadas a un tope de apuesta.
Novibet: la ficha más discreta sobre deporte en esta lista
Novibet aparece en esta comparación con el permiso mejor documentado del bloque, y con la información de producto más escasa. Su permiso es de la SEGOB y, según casasdeapuestaslegales.mx, lleva el número DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como permisionario. Es un número con formato de la Dirección General de Juegos y Sorteos y de fecha reciente.
Ese formato es lo más valioso del bloque. Un número del año 2020 con la estructura DGJS/DCRCA corresponde a un permiso emitido en una etapa administrativa reconocible, y eso hace la cita rastreable en una conversación con la casa. No lo hace oficialmente confirmado, porque la lista pública no está abierta, pero sí lo distingue de un número sin estructura.
Sobre deporte, las fuentes revisadas no detallan qué mercados de futbol ofrece Novibet, ni si publica momios mejorados o retiro anticipado. La marca aparece en la comparación con una oferta deportiva y de casino en la misma cuenta, sin desglose de producto. Para un apostador de 1X2 la información disponible no permite decir si el programa de apuestas es profundo o superficial.
El veredicto de este bloque es sobre la evidencia y no sobre la casa. Novibet llega a esta lista con la mejor cita de permiso del grupo y con la menor cantidad de información pública sobre su oferta de futbol. Quien esté dispuesto a abrir el programa de apuestas y compararlo con otro antes de comprometerse encuentra aquí una candidata seria; quien quiera decidir desde la página, no.
1xBet: un permiso citado y una titularidad que no coincide
1xBet cierra la lista con el caso documental más enredado de los nueve. Su permiso es de la SEGOB y, según fuentes especializadas, lleva el número DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como permisionario, y esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
El enredo tiene un segundo piso. La tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado en la compilación. Que una aplicación tenga como titular a una empresa y el permiso a otra no es ilegal por sí mismo: las marcas extranjeras con presencia local suelen operar mediante un permisionario mexicano, como describe la práctica del mercado. Pero obliga al apostador a hacerse una pregunta concreta: si algo sale mal con el saldo, ¿contra quién reclama?
Sobre el producto, las fuentes revisadas describen una cobertura amplia de deportes y mercados, sin detallar el 1X2 ni las condiciones de sus momios. La marca es conocida por su catálogo extenso y por mercados muy específicos, y ese perfil atrae a un tipo de apostador que quiere encontrar precios en partidos que otras casas no ofrecen. En esta lista aparece sin el detalle que respalde esa reputación.
El veredicto de este bloque es sobre el riesgo documental, y es el más directo de los nueve. 1xBet combina un permiso citado por una fuente que no pudo confirmar ni el dominio, un titular distinto del que figura en la tienda de aplicaciones y una ausencia de detalle sobre el producto. Quien apueste 1X2 aquí debe decidir su depósito sabiendo que la cadena de responsabilidad tiene más eslabones que en las otras fichas, y que la verificación previa no es opcional.
Cómo elegir entre estas nueve casas sin pagar de más
La primera decisión no se toma en la pantalla de apuestas, sino en el aviso legal. Un lector que quiera reducir su riesgo debería hacer el recorrido completo una vez: buscar el permiso, identificar al permisionario, comparar esos dos datos entre las casas que le interesan y anotar cuáles no permiten llegar a un número rastreable. Las tres fichas que no lo permiten por contradicción de fuentes no son automáticamente malas; son las que exigen más trabajo antes de depositar, y ese trabajo es el costo real de elegirlas.
La segunda decisión es de producto. Para un apostador de 1X2 puro, lo que separa a una casa de otra es cuántos mercados de futbol ofrece sobre los partidos que él sigue y si el retiro anticipado está disponible. Codere declara más de 30 deportes, Betway más de 2,000 eventos por semana, Betcris pone el retiro anticipado en el centro de su propuesta y Caliente suma la transmisión en vivo. Ninguna de esas cifras dice nada sobre el precio del 1X2 en un partido concreto, y esa es la limitación honesta de cualquier comparación hecha desde fuera de la cuenta.
La tercera decisión es económica, y aquí conviene volver a la aritmética. Un apostador que mueve 20,000 pesos al mes por mercados con una devolución cercana al 95 % deja en el camino del orden de 1,000 pesos en promedio, sin contar los bonos ni las promociones. Encima de eso, un bono de 1,000 pesos con un rollover de 10 veces obliga a mover 10,000 pesos en apuestas calificadas, y con un margen del 5 % eso representa alrededor de 500 pesos en valor esperado. El bono no es dinero gratis; es una transacción con un costo aproximado y una condición de salida.
La cuarta decisión es de disciplina, y en México tiene un límite claro que este artículo ya puso sobre la mesa: las herramientas de juego responsable son voluntarias y no hay registro nacional de autoexclusión. Quien quiera controlar cuánto deposita tendrá que configurarlo casa por casa y confiar en que cada operador aplique su propia regla. No hay una autoridad a la que reclamar que no lo hizo.
Si tuviera que resumir la elección en una línea sería esta: entre las nueve, la que mejor documenta su permiso y la que mejor detalla su producto no son la misma, y el lector tendrá que decidir cuál de las dos cosas pesa más en su caso. Para quien juega poco y quiere respaldo rastreable, las fichas con número de permiso publicado por la propia marca parten con ventaja. Para quien juega mucho y sigue ligas menores, la amplitud del catálogo vale más que el folleto legal.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas 1X2 en México
¿Cómo sé si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revise el pie de página o el aviso legal del sitio y busque la palabra “permiso” con un número con formato de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Identifique también al permisionario, que es una persona moral distinta de la marca comercial. La lista oficial de sitios autorizados no está abierta al público, así que la comprobación directa con la autoridad no está al alcance del usuario.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El total que regresa a la cuenta es la cantidad apostada multiplicada por el momio pactado al confirmar el boleto, y ese precio queda fijo aunque el mercado se mueva después. La ganancia neta es ese total menos el capital. Un boleto de 200 pesos a momio 1.85 devuelve 370 pesos, de los cuales 170 son ganancia.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
No se ve en ningún recibo, porque está dentro del precio. Con los momios de un mismo mercado se calcula la proporción de lo apostado que ese mercado devuelve y el resto es el margen. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 devuelve alrededor del 95 % y deja un margen cercano al 5 %; a 1.85 el margen se acerca al 8 %.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configura dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable o de configuración, y lo aplica cada operador por su cuenta. No existe un límite legal de depósito en México ni un registro nacional de autoexclusión, así que una autoexclusión en una casa no bloquea el acceso en las demás. Conviene revisar el plazo para aumentar el límite antes de fijarlo.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos por ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración correspondiente; en la Ciudad de México el impuesto estatal sobre premios es de 6 %, alrededor de 7 % en total.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?
No hay una multa o un delito establecido para quien apuesta en un sitio sin permiso, así que el riesgo real es de otra clase. Un operador del exterior no ofrece domicilio legal en México, controles de identidad y prevención de lavado, ni CFDI de retenciones, y un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado sin instancia mexicana a la cual reclamar. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.
Creado por la redacción de «Guiadelfutbol».
