Apostar por el campeón de la competición 2026: el permiso pesa más que el bono

Updated noviembre 2026
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Datos actualizados a 6 noviembre 2026 y verificados contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, además de los pies de página y las fichas de tienda que cada operador publica.

Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Apostar por el campeón de la competición suena a una sola decisión: elegir un nombre y poner el dinero. En México son tres decisiones apiladas, y la primera no tiene nada que ver con el futbol. Antes de mirar un momio hay que resolver con qué permiso opera la casa que se va a usar, porque el país no licencia el juego en línea: lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación concedido a un permisionario, casi siempre una empresa con negocio presencial, y la palabra correcta en todo el marco mexicano es “permiso”, no “licencia”. Eso no es un matiz de vocabulario. Un permiso se otorga a alguien, es intransferible, tiene vigencia y se puede terminar; una licencia europea vive en otro orden jurídico y no le sirve al apostador mexicano cuando quiere reclamar algo.

La segunda decisión es aritmética y casi nadie la mira. El momio que aparece en pantalla ya trae descontada la comisión de la casa, y esa comisión se paga igual si el boleto gana o si pierde. La tercera decisión es la que realmente separa a un apostador de otro: qué se acepta a cambio de la promoción de bienvenida. Los bonos de este mercado suenan generosos y suelen venir con requisitos de apuesta que convierten un regalo en una tarea.

Hay una cuarta cosa que no se elige y conviene tenerla presente desde ahora: el estatus de varias marcas cambió de golpe entre finales de 2025 y todo 2026, y sigue cambiando. Cualquier afirmación sobre qué está abierto y qué no caduca en semanas, así que en los apartados que siguen cada cambio de estatus va con su fecha.

Índice de contenidos
  1. Fundamentos: qué se apuesta cuando se apuesta a un campeón
  2. Normativa: por qué en México se habla de permiso y no de licencia
  3. Prevención y salvaguarda: los límites que existen y los que no
  4. Calendario, torneo y competencia: dónde viven los mercados de campeón
  5. Evaluación: los criterios con los que se clasifican estas casas
  6. 1xBet: el catálogo más ancho, con un permiso que no cuadra del todo
  7. Codere: treinta deportes y un bono que no se explica donde se anuncia
  8. Novibet: permiso chilpado y una ficha que no habla de campeones
  9. Betcris: dos permisos posibles y un número que no se imprime
  10. Caliente: el único que publica su permiso donde uno lo puede ver
  11. Playdoit: un permiso largo y un bono que se contradice a sí mismo
  12. Betway: permiso declarado y catálogo que no se anuncia
  13. Strendus: tres permisos, dos titulares y una duda razonable
  14. Pickwin: el permiso prestado y el titular compartido
  15. Cómo armar la decisión con lo que hay sobre la mesa
  16. Requisitos, plazos y el costo de la letra chica
  17. Impuestos: lo que se retiene del premio y quién lo hace
  18. Protección, edad y verificación: dónde acaba el folleto
  19. Cumplimiento y volatilidad: 2025 y 2026 en tres fechas
  20. Preguntas frecuentes

Fundamentos: qué se apuesta cuando se apuesta a un campeón

Un futuro al campeón es el mercado más sencillo que existe y también el más largo. Se elige un equipo, una selección o un piloto antes de que empiece la competencia, se paga un momio alto y el dinero queda detenido hasta el final. La casa no te está dando una ventaja por adivinar: te está cobrando por tener tu dinero inmovilizado durante semanas o meses, y ese cobro ya está dentro del momio.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Ahí está la primera trampa de percepción. Un momio de 8.00 a un candidato claro parece poco generoso, y comparado con un momio de 34.00 a un equipo de media tabla parece casi una estafa. No lo es: son dos precios de dos probabilidades distintas. Lo que sí es comparable entre casas es el margen que cada una se queda del conjunto del mercado, y eso se mide sobre todos los resultados posibles de una misma competencia, no sobre el favorito.

La segunda trampa es de calendario. Las competencias largas —una liga, un campeonato mundial, una temporada de Fórmula 1— tienen mercados de campeón abiertos durante meses, y el momio se mueve. Un aficionado que apuesta en octubre a que su equipo gana la liga está comprando un precio distinto del que comprará en marzo, y ese precio no depende de su equipo, depende de cuánto dinero haya entrado al mercado. Los mercados de campeón son de los que más se mueven por volumen, porque concentran apuestas de afición, no de analistas.

La aritmética que decide cuánto cuesta cada momio

Aquí entra el cálculo que ningún anuncio pone en la letra grande. Imagina un mercado de dos resultados —pasa o no pasa, un equipo levanta la copa o no la levanta— con momios de 1,90 y 1,90. Son cifras ilustrativas, no un precio publicado por nadie, y sirven porque el número redondo deja ver la mecánica sin adornos.

Con esos dos momios, la parte de lo apostado que el mercado devuelve sale de dividir uno entre la suma de uno entre 1,90 más uno entre 1,90. Cada término aporta poco más de 0,526, la suma queda en 1,0526 y el resultado ronda 0,95. La casa retiene entonces entre 4,5 % y 5 % de todo lo que se juega en ese mercado, y esa banda es la respuesta honesta: el descuento exacto depende de cómo se redondeen los momios al publicarlos, no de una decisión distinta de la casa. En un mercado real de campeón, con quince o veinte candidatos, el margen suele ser más alto que en un mercado de dos resultados, porque hay más casillas donde redondear a favor de la casa y menos presión competitiva sobre los equipos sin opciones.

Ese 5 % no se paga una vez. Se paga en cada apuesta, para siempre, y es lo que convierte una racha en una lenta resta. Un apostador que juega 10.000 pesos repartidos en apuestas sueltas a lo largo de una temporada a mercados con ese margen deja en la mesa alrededor de 500 pesos en valor esperado, gane o pierda cada boleto. Por eso el margen importa más en una apuesta al campeón que en una apuesta de un partido: el dinero se queda detenido, y encima sale caro.

Normativa: por qué en México se habla de permiso y no de licencia

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuesta y las apuestas, y solo deja pasar lo que expresamente autoriza. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra todavía más la puerta: su artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. De ahí se derivan tres consecuencias que al apostador le tocan de cerca. Los permisos son intransferibles, según el artículo 31, así que una casa no puede “vender” su autorización a otra. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas y reportes de operaciones sospechosas de lavado, según el artículo 29. Y no hay una ley que nombre el juego en línea: la práctica es que un sitio digital no puede tener una autorización digital propia y opera colgado del permiso de un titular autorizado, que muchas veces presta su permiso a varias marcas al mismo tiempo.

Qué sostiene la ficha de cada operador

Ese arreglo explica por qué los números de permiso que se leen en la calle no siempre coinciden con el nombre comercial. La lista oficial de permisos de la Dirección General no pudo abrirse, de modo que ningún número de permiso de esta página tiene confirmación oficial: cada uno proviene del pie de página de la propia marca o de una compilación de sitios comparadores, y donde esas compilaciones se contradicen no se imprime número.

Betway aparece con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México. Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera. Codere suma dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos. Playdoit aparece con DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México. 1xBet figura con DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, aunque la ficha de su aplicación en la tienda está publicada por 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Strendus arrastra tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y las compilaciones ni siquiera coinciden sobre quién es el titular. Caliente sí trae el suyo en su propio pie de página, DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay. Betcris y Pickwin comparten titular, Producciones Móviles, y ninguno de los dos imprime un número limpio: en Betcris el número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren, y en Pickwin las fuentes se contradicen entre sí.

Ese desorden es información, no ruido. Un apostador que quiera comprobar por su cuenta tiene un camino más útil que perseguir números sueltos: pedir al soporte de la casa el nombre del permisionario titular y el número de permiso, y contrastarlo con la documentación que la propia casa publica. Si el nombre del permisionario no aparece en ninguna parte del sitio, eso ya dice algo sobre la transparencia de la marca.

Bloqueos, amparos y un estatus que no se puede escribir en presente

El marco se volvió inestable a partir de noviembre de 2025. La Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas el 11 y 12 de noviembre de ese año, y en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última del grupo Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Por eso ninguna de esas dos marcas aparece en la comparación de esta página como una opción activa, y por eso el estatus de cualquier casa se escribe siempre con fecha y nunca como un hecho permanente. Registrar una cuenta en un sitio bloqueado no es solo un problema de acceso: la cuenta y el saldo quedan dentro de la operación que se congeló.

Publicidad, incentivos y la reforma que todavía no es ley

No hay artículo federal sobre publicidad de apuestas entre las partes del Reglamento que se leyeron aquí. Los reportes sobre límites de horario en televisión describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida siguen siendo propuestas. Tampoco hay una regla legal sobre bonos, y lo que sí ocurrió es más interesante: después del aumento del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto con el propio incentivo del cliente.

La reforma que podría cambiar todo está escrita y no presentada. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta y nada más. Cualquiera que lea hoy “nueva ley de juego en México” está leyendo un borrador.

Prevención y salvaguarda: los límites que existen y los que no

Conviene decirlo sin rodeos porque es lo que más se repite en los folletos: en México no hay un registro nacional de autoexclusión. Un apostador que quiera cerrarse la puerta de todas las casas a la vez no puede hacerlo con una sola gestión, y quien tenga un problema serio de juego no encontrará aquí el mecanismo colectivo que existe en otras jurisdicciones. Lo que hay son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de esa casa concreta, que la propia marca lista en su ficha y que solo valen para ella.

Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal regulada. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las cifras que se ven —18 años— las ponen las marcas en sus propias fichas y pies de página, no una ley. La ficha de la aplicación de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que las apuestas están prohibidas para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

Verificación de identidad: el costo invisible del registro

La otra cara de la protección es la verificación. Los operadores identifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están establecidos en un texto legal, así que cada casa pide lo suyo. En la práctica esto significa que el retiro llega a una cuenta a nombre del jugador y que el nombre tiene que coincidir con el registro. Un apostador acostumbrado a operar con datos prestados o cuentas de terceros se topa con la pared más rápido de lo que espera.

Ahí está el costo real de la salvaguarda para quien no la necesita: una tarde de trámites antes de poder retirar. Para quien sí la necesita, es la única barrera que va a encontrar, porque el resto depende de su propia disciplina: si no hay registro nacional, poner un límite semanal en la casa que se usa hoy no impide abrir cuenta en otra mañana.

Calendario, torneo y competencia: dónde viven los mercados de campeón

El mercado de campeón se alimenta de tres familias de competencias y cada una tiene su propio calendario. La primera son las ligas nacionales, que reparten el título entre mayo y diciembre según el país y que mantienen el mercado abierto desde antes de la primera jornada. La segunda son las copas continentales, con la Champions League como la más apostada del mundo hispanohablante y la Copa América y la Eurocopa como los torneos que cada dos o cuatro años mueven volúmenes que una liga no alcanza. La tercera son las competiciones de temporada larga con muchos candidatos, y ahí la Fórmula 1 es el caso extremo: un mercado de campeón con dos docenas de pilotos es un mercado con muchos momios altos y un margen repartido de forma muy distinta al de un partido.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, así que cualquier mercado mundialista que aparezca hoy en un sitio de apuestas es histórico o corresponde al siguiente ciclo. Escribirlo en presente es la señal más rápida de que una página no se actualizó.

Deportivamente, las casas de este mercado cubren bastante más de lo que un aficionado al futbol imagina. La aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. En deportes, Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego, y su ficha promete retiros rápidos y atención las 24 horas. Betano ofrece apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones. La aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales.

Cómo leer un momio de campeón sin engañarse

Dos detalles separan un momio de campeón útil de uno decorativo. El primero es la amplitud del mercado: una casa que ofrece momio a cuarenta equipos en una liga de veinte está dispuesta a correr riesgos en los nombres imposibles, y eso es lo que suele sostener también los precios de los favoritos. El segundo es el retiro anticipado, porque en un mercado largo el cash out es lo que permite salir antes de que termine la temporada, y las condiciones de ese retiro las fija cada casa sin regla legal detrás.

En México, además, el retiro anticipado tiene una particularidad que no aparece en el folleto: no existe un texto legal que lo regule, así que el valor que una casa ofrece al cerrar una apuesta a mitad de temporada es enteramente suyo. No hay referencia pública contra la cual compararlo. Eso no lo vuelve abusivo por definición, pero sí lo vuelve una cláusula que hay que leer antes de confiar en ella.

Evaluación: los criterios con los que se clasifican estas casas

Con nueve marcas delante, la tentación es ordenarlas por el tamaño del bono. Es el peor criterio posible, por una razón simple: el bono se anuncia en pesos y se cobra en requisitos. Prefiero ordenar por lo que no se puede retirar de la mesa, y eso deja cuatro criterios.

El primero es qué permiso sostiene la operación y quién es el permisionario titular. El segundo es el costo de operar ahí: margen del mercado, métodos de depósito disponibles y mínimos. El tercero es qué tan claro es el operador al explicar sus propios términos, porque una casa que describe su bono de dos formas distintas en la misma ficha está dejando la letra chica al azar. El cuarto es la variedad de deportes y eventos, que en los mercados de campeón importa más que en los de partido: quien apuesta a un campeón de temporada larga necesita que la casa mantenga ese mercado abierto y con precio razonable hasta el final.

Comparación de las nueve marcas

Casa de apuestas Permiso SEGOB según la fuente, sin confirmación oficial Qué dice su propia ficha sobre el mercado de campeón
1xBet DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, con bonos de bienvenida y programa de lealtad
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos, según Apuestas-legales.com.mx Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, según casasdeapuestaslegales.mx Sin datos sobre este mercado
Betcris No se imprime número: el del pie de página propio y el de la tabla del propietario difieren; titular, Producciones Móviles Sin datos sobre este mercado
Caliente DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, según el pie de página de caliente.mx Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, y retiro anticipado
Betway 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, según casasdeapuestaslegales.mx Sin datos sobre este mercado
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con discrepancia entre compilaciones sobre el titular Sin datos sobre este mercado
Pickwin No se imprime número: las fuentes se contradicen; titular, Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora Sin datos sobre este mercado

Las cuatro casillas sin descripción no son un error de armado. Son el hueco más útil de la tabla: marcas que sostienen un permiso y no publican detalles específicos sobre mercados de campeón. Novibet, Betway, Strendus, Pickwin y Betcris compiten aquí por precio y por liquidez, no por catálogo. Si lo que se busca es un campeón de liga, eso basta; si se busca un mercado raro de una competencia secundaria, la comparación empieza en otra fila.

La columna del permiso tiene su propio patrón, y vale la pena leerla como lo que es. Solo Caliente publica su número en un lugar que el propio apostador puede abrir: su pie de página. Los demás números llegan por compilaciones de terceros y ninguno tiene confirmación de la autoridad, porque la lista oficial no se pudo consultar. Eso no significa que esas casas operen sin permiso; significa que la carga de comprobarlo recae en el apostador, y la forma más directa de levantarla es pedir el nombre del permisionario al soporte de la casa antes de depositar.

Detrás de las nueve marcas: el costo de cada bono

Los bonos de este mercado son el sitio donde más dinero se pierde sin que nadie apueste mal. Caliente anuncia en su encabezado 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos MXN; la misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1.000 pesos exige un rollover de diez veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Diez veces sobre mil pesos son diez mil pesos de apuestas obligatorias antes de poder retirar nada, y a un margen de mercado de 5 % eso ronda 500 pesos en valor esperado que se queda en la mesa, con la advertencia de que la cifra exacta depende de los requisitos de momio mínimo que cada reseña cuenta distinto.

Codere anuncia en su ficha un bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO, sin detallar el requisito de apuesta en el mismo lugar. Playdoit anuncia 1.000 pesos MXN de bono de bienvenida y se contradice a sí misma: en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Winpot muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras.

Ahí está el punto que ninguna campaña pone en grande: un requisito de apuesta convierte el bono en una obligación de volumen. Mil pesos que se anuncian como regalo pueden exigir diez mil en apuestas, y el valor que sobrevive es bastante menos que el número del banner.

1xBet: el catálogo más ancho, con un permiso que no cuadra del todo

1xBet vende amplitud. Su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para un apostador de campeón eso significa mercados largos en deportes que otras casas ni abren: un título de UFC, una temporada de esports o un campeonato de basquetbol europeo se encuentran aquí con más facilidad que en una casa centrada en el futbol mexicano.

La ficha del permiso tiene un detalle que conviene no pasar por alto. Según Apuestas-legales.com.mx el permiso es DGJS/0002/2020 y el titular nombrado es Entretenimientos Naturales, pero la aplicación en la tienda está publicada por 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular. La fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. No es una irregularidad demostrada: es un rastro que el apostador tendría que seguir con el soporte antes de depositar.

El perfil encaja con quien apuesta a un campeón de una competencia con muchos candidatos y quiere momios altos en los nombres improbables. Cuarenta momios malos cuestan más que cinco buenos, y esta casa es de las que ofrecen cuarenta.

Codere: treinta deportes y un bono que no se explica donde se anuncia

Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es la casa con el catálogo más amplio de esta comparación después de 1xBet, y su ficha de tienda es además la más explícita en lo demás: dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La aplicación figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. El permiso aparece como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos, según Apuestas-legales.com.mx.

El bono de bienvenida de hasta 7.000 pesos MXN llega con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO, y en la misma ficha no aparece el requisito de apuesta que lo acompaña. Eso es un patrón, no un descuido: el número grande se muestra, la condición se busca en otro sitio. SPEI significa que el depósito sale de una cuenta bancaria a nombre del titular, lo que a su vez hace que el retiro vuelva a ese mismo nombre y reduzca fricción en la verificación.

Un catálogo de treinta deportes vale poco si el mercado que interesa es uno. Vale mucho si el apostador reparte su dinero entre campeonatos que nadie más abre con precio decente.

Novibet: permiso chilpado y una ficha que no habla de campeones

Novibet aparece en las compilaciones con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, y sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. El número es minucioso, con la estructura completa de la Dirección, y eso suele indicar que la compilación lo tomó de un documento formal y no de un banner.

Su oferta para el mercado del que trata esta página no está descrita en lo que la marca publica sin registro. No hay, en consecuencia, nada que decir sobre sus momios de campeón, su variedad de competencias o sus promociones, y esta página no va a rellenar ese hueco con suposiciones.

Lo que sí se puede evaluar es el formato de su permiso: es de los pocos que aparece identificado con el nombre completo del permisionario, y eso facilita la comprobación. Quien vaya a depositar aquí primero, tiene con qué preguntar.

Betcris: dos permisos posibles y un número que no se imprime

Betcris es el caso más incómodo de la lista. Su pie de página muestra un permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; la compilación del propietario muestra otro número. Además, el pie de página indica que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Aquí conviene ser preciso, porque la confusión es fácil: una licencia maltesa no es un permiso mexicano y no le da al apostador mexicano acceso a ninguna instancia nacional. Lo que hace es mostrar quién opera la tecnología. Para el reclamo en México lo único que cuenta es el permiso de la Secretaría y su permisionario, y en Betcris esa parte es justamente la que no se puede fijar con un número.

Es una marca establecida, y su licencia europea con vigencia documentada sugiere una estructura corporativa ordenada. Pero el desorden de su permiso mexicano es un problema real: sin número claro, la comprobación se vuelve una conversación con el soporte.

Caliente: el único que publica su permiso donde uno lo puede ver

Caliente es la marca que mejor resuelve la parte de la transparencia. Su propio pie de página muestra el permiso DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, y la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. De las nueve casas de esta comparación, es la única cuyo número de permiso proviene de la propia empresa y no de una compilación de terceros: una diferencia que, para quien quiere verificar antes de registrarse, vale más que un bono.

Deportivamente la aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La ficha de la aplicación en la tienda la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

El bono es donde el brillo se apaga. El encabezado de su página principal anuncia 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos; esa misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, lo que en una casa con casino y eventos virtuales no es un detalle menor. Y según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exige un rollover de diez veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.

Su pie de página indica además que las apuestas están prohibidas para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Formato impecable, contenido estándar. Caliente gana la comparación en la única columna que se puede comprobar sin discutir, y pierde puntos donde todos los demás también los pierden, que es la letra chica del bono.

Playdoit: un permiso largo y un bono que se contradice a sí mismo

Playdoit aparece con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda mexicana, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

En deportes cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es un perfil de casa de operación diaria, con la atención continua como argumento, y para un mercado de campeón de temporada larga eso importa menos de lo que la casa sugiere: el mercado no exige urgencia, exige precio.

El detalle que sí la distingue es feo. Su ficha anuncia 1.000 pesos MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Dos descripciones incompatibles en una misma pantalla no son un error de redacción: son la señal de que el requisito de apuesta está en otra parte y probablemente es el que decide si el bono conviene.

Betway: permiso declarado y catálogo que no se anuncia

Betway figura con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El titular tiene la particularidad de ser un frontón, que es exactamente el tipo de permisionario que la ley contempla: los titulares de permisos de frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, así que la estructura es coherente con el marco mexicano.

Sobre el mercado del que trata esta página, la marca no ofrece detalles específicos que se puedan citar. No hay descripción de sus mercados de campeón ni de su catálogo de competencias, y por eso esta página no le atribuye ninguna característica.

Eso deja una marca con un permiso identificable y una vitrina vacía para quien busca un campeón de liga. La comprobación es sencilla y el silencio no es condena: si el precio de sus momios de campeón es bueno, la ficha del permiso ya está para quien quiera preguntar.

Strendus: tres permisos, dos titulares y una duda razonable

Strendus carga tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx. El titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads, porque las compilaciones difieren. Ninguno de los números tiene confirmación oficial.

Vale la pena pensar qué significa una acumulación así. Tres permisos suelen corresponder a tres giros, no a tres autorizaciones redundantes: un centro de apuestas remotas, una sala de sorteos y una renovación son figuras distintas dentro del Reglamento. La duda no está en que la marca tenga permiso, sino en cuál de los tres sostiene hoy el sitio en línea, y esa pregunta no se contesta con una compilación.

También aquí la oferta para el mercado de campeón no está descrita en lo que la marca publica abiertamente, así que no hay nada que comparar del lado deportivo.

Es una marca con mucha documentación y ninguna verificable. El apostador que quiera usarla empieza por el soporte y no por el bono.

Pickwin: el permiso prestado y el titular compartido

Pickwin aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 en una compilación, mientras otra da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es justamente el número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y las fuentes se contradicen entre sí.

Esta es la ilustración perfecta de un rasgo del mercado mexicano que ya apareció más arriba: un permisionario puede operar varias marcas con el mismo permiso presencial. Que dos casas compartan titular no es ilegal; es la consecuencia de que el juego en línea no tenga autorización propia y viva colgado de un permiso otorgado a otra figura. Pero también significa que la marca no responde con su propia autorización, y que si algo se rompe en la relación entre permisionario y operador, el apostador está en el eslabón más débil de la cadena.

Para el mercado de campeón, su oferta no está descrita en lo que la marca publica abiertamente, así que no hay nada que comparar. Lo que queda es un permiso compartido y contradictorio: no es un motivo para desconfiar de la casa, es un motivo para preguntar antes de depositar.

Cómo armar la decisión con lo que hay sobre la mesa

Ordenar estas nueve marcas por bono produce una lista que se deshace en cuanto se lee la letra chica. Ordenarlas por lo que se puede comprobar produce otra, y es la que sirve.

Empieza por la evidencia documental. Caliente publica su permiso en su propio pie de página y es la única de las nueve que lo hace; Betcris y Pickwin comparten titular y ninguno imprime un número consistente; 1xBet muestra un permiso a nombre de una empresa y una aplicación publicada por otra. En el medio quedan Novibet, Playdoit, Betway y Strendus, con números completos en compilaciones que no coinciden entre sí. Ese orden no es un juicio sobre la legalidad de ninguna casa: es el orden de la facilidad con la que un apostador puede comprobar quién responde por su dinero.

Después mira el costo. Un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90 deja entre 4,5 % y 5 % en la casa, y esa banda es la unidad de medida con la que se comparan todos los momios de campeón de esta página. Con un 5 % de margen, quien juega 10.000 pesos repartidos durante una temporada deja alrededor de 500 pesos en valor esperado, y el bono de bienvenida que se anuncia en el encabezado rara vez cubre eso: mil pesos con rollover de diez veces obligan a diez mil pesos de apuestas, y a ese margen el valor esperado que se queda en la mesa ronda los 500 pesos, con la salvedad de que las cuotas mínimas del requisito cambian la cuenta.

Al final queda el encaje entre la casa y la competencia. Quien apuesta a un campeón de liga encuentra mercado en casi todas; quien apuesta a un campeón de esports, de UFC o de un torneo continental menor necesita un catálogo ancho, y ese argumento solo lo tienen documentado 1xBet, Codere, Playdoit, Rushbet y Campobet. Quien apuesta a un campeón de temporada larga con intención de salir antes del final necesita retiro anticipado, y ahí las fichas de Playdoit y Codere son las que lo nombran.

Para el apostador de presupuesto pequeño, la conclusión es incómoda: ningún bono de bienvenida de este mercado convierte una apuesta de campeón en una apuesta más barata. Para el de presupuesto mediano que juega varias competencias por temporada, el catálogo pesa más que la promoción y el permiso verificable pesa más que ambos.

Requisitos, plazos y el costo de la letra chica

Las condiciones de un bono son el único lugar donde el apostador firma un contrato sin leerlo. Un requisito de apuesta, un plazo y un momio mínimo son tres números que deciden si el incentivo sobrevive, y los tres viajan juntos: subir el momio mínimo reduce el número de apuestas que cuentan, acortar el plazo obliga a jugar más rápido, y cada apuesta extra paga margen.

El plazo merece un párrafo aparte. En el bono de Caliente, según reseñas de casas de apuestas, el plazo varía de una reseña a otra, y esa variación es la mejor advertencia que puede recibir un apostador: cuando las reseñas ni siquiera coinciden en los días que da la casa para cumplir, la única fuente que vale es el propio apartado de términos del operador. La misma regla aplica a los momios mínimos y al rollover del bono de primer depósito.

Las cuotas mínimas cambian la aritmética más de lo que parece. Un requisito que exige apostar solo a momios por encima de cierto umbral deja fuera justamente las apuestas de campeón más seguras, que son las de precio bajo. Un apostador que quiere usar el bono en un futuro al campeón puede descubrir que ese mercado no cuenta para el requisito. La comprobación toma dos minutos en el apartado de términos y evita la sorpresa al final.

Impuestos: lo que se retiene del premio y quién lo hace

Los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingreso para la Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138. Quien paga el premio retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que lleva el total a alrededor de 7 % según un reporte secundario, y los premios por encima de 600.000 pesos MXN en el año deben reportarse en la declaración anual según la misma fuente. El operador emite el CFDI de retenciones correspondiente.

Sobre el lado del negocio, el IEPS de la Ley del IEPS (artículo 2, fracción II, inciso B) es de 50 % sobre los juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no afirma que sea 50 % de lo apostado ni 50 % del ingreso bruto. Los impuestos estatales varían, y hay estados que gravan el monto apostado.

Hay un hueco que conviene declarar con franqueza: el tratamiento de los premios ganados en sitios sin permiso no está establecido. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, así que la situación de un premio cobrado en una casa sin permiso mexicano es una pregunta para un contador o asesor fiscal, no algo que esta página pueda resolver.

Qué significa todo esto en el boleto

La consecuencia práctica es que el premio que llega a la cuenta es menor que el premio del boleto, y que quien apuesta como profesión tiene además una obligación anual. Para un aficionado que gana mil pesos en una apuesta de campeón, la diferencia es de decenas de pesos y el CFDI aparece solo cuando corresponde retener. Para quien cobra un premio alto, la retención y el reporte anual son parte del cálculo, no una sorpresa administrativa de abril.

Nada de esto convierte el impuesto en un argumento contra apostar. Simplemente es un costo que aparece después de ganar, y los costos que aparecen después de ganar son los que nadie cotiza antes.

Protección, edad y verificación: dónde acaba el folleto

Las marcas de esta comparación dicen lo que la ley no dice. Codere limita el uso a mayores de 18 años y avisa de juego responsable y cierre de cuenta; Caliente prohíbe las apuestas a menores y enlaza su sección de juego responsable; la aplicación de Caliente Deportes es solo para mayores de 18. El Reglamento, en cambio, prohíbe a los menores las áreas de apuestas y el cruce de apuestas sin fijar una cifra, y no hay un número legal de edad para el juego en línea.

La verificación de identidad es la contraparte práctica de esa ambigüedad. Un registro que identifica al jugador y un retiro que llega solo a una cuenta a nombre del titular es lo que hace posible que el operador reporte a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT. Para el apostador honesto es fricción; para el que apostaba con la cuenta de otro, es el fin del método.

La carencia que más pesa es la ausencia de un registro nacional de autoexclusión. Las herramientas que existen son internas de cada casa, y usarlas por separado deja la puerta abierta en las demás. Quien quiera ponerse un techo real lo pone en todas las casas que use, o no lo pone.

Cumplimiento y volatilidad: 2025 y 2026 en tres fechas

La cronología de bloqueos es la parte del marco que más rápido cambia y la que más afecta a un saldo ya depositado. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta del grupo Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra esas dos marcas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de veinte casinos físicos.

Dos lecciones salen de ahí. La primera es que un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y que la vía de amparo es larga: de noviembre de 2025 a marzo de 2026 median cuatro meses y el sitio seguía cerrado. La segunda es que el estatus hay que escribirlo con fecha, siempre. Ninguna página puede decir hoy que una marca está abierta o cerrada y seguir siendo verdad la semana siguiente.

La comparación honesta entre una casa con permiso y una sin él no es un eslogan, es una lista corta: la primera trae un permiso mexicano, controles de identificación y reporte, y un CFDI de retenciones; la segunda no trae nada de eso, y en cambio su saldo puede congelarse con una orden administrativa. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas y no responden ante la Secretaría de Gobernación.

Preguntas frecuentes

¿Qué deportes y competencias puede uno encontrar en las casas con permiso mexicano?

El catálogo depende de cada marca. La ficha de 1xBet menciona futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports con apuestas en vivo y estadísticas; la de Codere México habla de más de 30 deportes; Playdoit lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Los mercados de campeón viven sobre todo en ligas y copas de futbol, en competiciones largas y en deportes de temporada.

¿Cómo se comprueba si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que la vía práctica es pedir al soporte el nombre del permisionario titular y el número de permiso, y contrastarlo con lo que la casa publica en su propio pie de página. Caliente es la única de esta comparación que muestra su número en su propio sitio; en las demás, el número proviene de compilaciones de terceros.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal. Con 500 pesos a un momio de 4.00, el boleto devuelve 2.000 pesos si acierta, de los cuales 1.500 son ganancia. En una apuesta combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y el resultado es el precio total del boleto.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado: cada una es uno entre el momio. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90, la suma pasa de 1 y deja a la casa entre 4,5 % y 5 % de lo apostado. El descuento exacto depende del redondeo de los momios publicados.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingreso bajo la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal excede ese 6 %. El operador emite el CFDI de retenciones, y los premios altos se reportan en la declaración anual.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de cada casa, desde la configuración de la cuenta, con pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Conviene saber que en México no existe un registro nacional de autoexclusión: el límite que se pone en una casa no alcanza a las demás. Quien quiera un techo real tiene que repetir la gestión en cada operador que use.

Creado por la redacción de «Guiadelfutbol».

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