Apuestas deportivas de hoy en 2026: sin licencia digital y con dos libros bloqueados

Updated noviembre 2026
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México no tiene licencia para apostar en línea. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario con local físico, y casi todo lo que confunde al apostador mexicano sale de ese único detalle. Escribo desde esa casilla: la de quien mira un mercado que se ha movido poco en la ley y mucho en el precio.

Un cuaderno abierto con momios escritos a mano, una calculadora y un lápiz sobre una mesa de madera
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Datos actualizados a 6 noviembre 2026; los permisos que aparecen más abajo se contrastaron con las fichas y los pies de página de cada casa, que es donde cada marca declara su propia autorización.

Índice de contenidos
  1. El mecanismo de una apuesta en México: permiso, momio y lo que nadie devuelve
  2. Apuesta deportiva segura hoy: la normativa mexicana y el borde entre lo permitido y lo demás
  3. Prevención, salvaguarda y protección: las herramientas que sí dependen del jugador
  4. Incentivos, recompensas y requisitos: lo que cada bono mexicano pide de vuelta
  5. Bankroll, analítica y tendencia: cómo se arma un boleto que no se come solo
  6. Evaluación, criterios y clasificación: cómo se ordenan las nueve marcas mexicanas
  7. Las nueve casas mexicanas, una por una
  8. Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas mexicanas
  9. Cierre: el costo verdadero de apostar hoy en México

El mecanismo de una apuesta en México: permiso, momio y lo que nadie devuelve

El boleto que se pone hoy se parece a cualquier boleto del mundo. Se elige un partido, se toca un momio, se escribe una cantidad en pesos y aparece una cifra con signo de pesos delante. Detrás de esa pantalla hay un permiso que no es una licencia, un régimen fiscal que lleva dos reformas encima y un mercado que se queda con una rebanada de cada peso antes de que el balón empiece a rodar. Nada de eso se ve en el ticket. Se ve, eso sí, en la cuenta al final del mes.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Una casa de apuestas mexicana cobra por su servicio de la única forma en que una casa de apuestas puede cobrar: metiendo su comisión dentro del momio. No hay cuota de servicio, no hay mensualidad, no hay cargo al retirar —lo que hay es un momio que ya viene recortado—. Entender eso cambia la lectura de la página entera, porque el bono más generoso del mercado se paga, al final, sobre ese mismo recorte.

Lo primero que conviene fijar es el vocabulario, porque en México se apuesta en mexicano y no en castellano. El precio de una selección es un momio. El papel es un boleto, un cupón o un ticket. La apuesta que combina dos o más selecciones en un solo precio es un parlay, también llamada combinada. La apuesta de un solo evento es sencilla. El hándicap reparte un margen ficticio entre los dos equipos. Más y menos señalan el total de goles o puntos. Y el retiro anticipado —ese botón que ofrece cerrar la apuesta antes del final— es lo que las casas llaman cash out en sus propias pantallas.

Todo lo anterior funciona igual dentro de un permiso mexicano que fuera de él. Lo que no funciona igual es lo que queda colgando de la cuenta: el dinero, la reclamación y el respaldo.

El momio ya trae la comisión dentro y el apostador la paga sin verla

Ninguna casa de apuestas publica su margen. Lo publica el mercado con sus propios números si uno se toma el trabajo de mirar el otro lado de cada selección. En un partido de dos resultados, si ambos lados pagaran exactamente lo que el resultado vale, cada uno tendría un momio de 2,00 y la casa cobraría por nada. Ese 2,00 no existe en ninguna pantalla mexicana. Lo que existe es un poco menos, y ese poco menos es el negocio.

Con un mercado ilustrativo de dos resultados a momio 1,90 por cada lado —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado de ninguna casa—, la cuenta es sencilla. La suma de las probabilidades implícitas da 1/1,90 + 1/1,90, que es 1,0526. El reparto que vuelve al apostador es el inverso de esa suma: 0,95. La casa se queda con el 5 % restante. Redondeado, entre el 4,8 % y el 5,3 % según cómo se redondeen las probabilidades de la pantalla, siempre que el margen se mida sobre un mercado de dos resultados.

Ese 5 % es el dato más importante de esta página y el que menos veces aparece en una reseña. No aparece porque no se anuncia, y no se anuncia porque no hay nada que anunciar: es la estructura del producto. Un apostador que deposita 2.000 pesos y juega dos veces por semana un boleto de 300 pesos pone en movimiento 28.800 pesos al año. Al margen del 5 % sobre un mercado de dos vías, el costo esperado de ese volumen es de 1.440 pesos —no una pérdida segura, sino el promedio que la estructura arroja sobre muchas apuestas repetidas con el mismo perfil—. La casa no tiene que ganarle a nadie. Solo tiene que cobrar su rebanada.

Ahí está el verdadero precio de la afición, y es un precio que no lleva fecha de vencimiento.

Del permiso al local: por qué el sitio en línea cuelga de un permisionario

El marco mexicano tiene tres piezas y ninguna menciona internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuesta y las apuestas, y permite únicamente los que quedan expresamente autorizados. El artículo 7 da a la Secretaría de Gobernación la facultad de otorgar permisos y de inspeccionar; el artículo 8 le permite clausurar locales no autorizados; el artículo 9 ordena que ningún establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la lógica en su artículo 2: lo que no está expresamente previsto queda prohibido.

El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Las modalidades que interesan al apostador son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstas en el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, según el artículo 31, y el artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, a contratar un seguro, a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y a constituir un bono de fianza.

Ninguna ley mexicana nombra las apuestas en línea. Lo que ocurre en la práctica —según ha quedado documentado en la prensa y en los propios reclamos de las casas— es que un sitio digital no puede tener una habilitación digital independiente y se cuelga del permiso de un titular con local autorizado. Eso explica un detalle que confunde a mucha gente: un mismo permisionario puede operar varias marcas distintas. El permiso es del titular, no del logotipo.

La palabra correcta es permiso, no licencia. No es un purismo de abogado: la diferencia decide qué puede hacer el apostador cuando algo sale mal.

La lista oficial que nadie ha podido abrir y lo que eso cuesta al lector

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no ha podido abrirse en ninguna de las compilaciones consultadas, y el resultado es que ningún número de permiso de esta página puede presentarse como confirmación oficial. Todos van con su fuente a la vista, tal como las fuentes los dan.

El problema tiene un segundo piso: los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí. Un informe habla de 136 sitios de apuestas operando en el país; otro recorta la cifra a entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Cuando dos recuentos oficiales o semioficiales no coinciden por un factor de cuatro, el recuento no informa. Por eso esta página no da un total del mercado. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto de permisos. La petición no se ha traducido en un padrón consultable.

Para el apostador esto tiene una consecuencia práctica concreta: verificar un permiso hoy en México exige abrir el pie de página de la casa, encontrar el número, ver qué titular aparece y cruzar ese nombre con las compilaciones disponibles. Y aun así el resultado es un “según esta fuente”, no un “consta en el registro”.

Sigue en trámite la ley que reemplazaría a la de 1947

La Secretaría de Gobernación terminó, según se reportó el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta para derogar la norma vigente crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, fijaría la edad mínima en 21 años e incluiría autoexclusión. Es una propuesta, nada más.

Quien apueste hoy lo hace bajo la ley de 1947, no bajo la que se está escribiendo.

Apuesta deportiva segura hoy: la normativa mexicana y el borde entre lo permitido y lo demás

La expresión “apuesta deportiva segura” no tiene definición legal en México. Se usa en las búsquedas, no en las leyes. Lo que sí tiene traducción jurídica son tres cosas: quién puede ofrecer la apuesta, qué se puede apostar y qué pasa cuando algo no cuadra.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El permiso, el artículo 2 y las casas que operan fuera del marco

El Reglamento reformado prohíbe en su artículo 2 toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. La Ley Federal de Juegos y Sorteos da a la Secretaría de Gobernación, en su artículo 8, la facultad de clausurar locales no autorizados, y la dependencia ha reforzado su capacidad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Fuera del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA, no está establecida una base legal específica para bloquear sitios de apuestas.

Lo que se puede apostar también tiene condiciones. Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen un artículo propio en el Reglamento. Las apuestas mutuas y la actividad hípica se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el cruce de apuestas, del que los menores nunca pueden participar según el artículo 5. Sobre un mercado de intercambio de apuestas —lo que en otros países se llama bolsa— no se encontró disposición alguna, y por eso esta página no afirma que exista uno mexicano. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Sobre los eventos restringidos tampoco hay regla: no se encontró ninguna norma que excluya ligas inferiores o competencias de menores del catálogo de apuestas.

El caso bet365 y Betano: qué significa tener saldo dentro de un sitio bloqueado

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo Salinas) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo para levantarlo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Ese es el estado a esa fecha y no otro. Aquí no se escribe “bet365 está abierta” ni “bet365 está cerrada”, porque ambas frases caducan antes que la página.

Lo que sí se puede afirmar sin fecha de caducidad es lo que le pasó al apostador que tenía dinero dentro. Una cuenta congelada no distingue entre un saldo de aficionado y una ganancia grande; el bloqueo alcanza a la cuenta entera y el saldo espera a que un tribunal decida algo que no está en sus manos. Ese es el costo concreto de operar con una marca bajo proceso, y es un costo que no aparece en ninguna comparación de bonos.

Verificación de identidad, edad y el retiro que solo llega a la cuenta propia

El Reglamento prohíbe en su artículo 5 la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las cifras que circulan —18 años— vienen de las propias casas: sus fichas y pies de página. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable. Una cifra de edad en la ley del juego no está establecida.

Las casas verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos que debe entregar un jugador concreto no están establecidos en la ley.

En los pagos el patrón es el mismo: ninguna norma cubre los pagos de apuestas. Los métodos que aparecen en las fichas y los pies de página de las casas —tarjetas, transferencia SPEI, cupones en tiendas de conveniencia y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y la casa emite el CFDI de retenciones cuando el premio queda gravado. El uso de criptomonedas en marcas con permiso no está establecido.

Cuando el premio cae fuera del permiso: qué se sabe y qué no

El artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios que provienen de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí la respuesta honesta no es una cifra: es acudir a un contador o a un asesor fiscal, porque la posición no está fijada y adivinar sale caro.

Prevención, salvaguarda y protección: las herramientas que sí dependen del jugador

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esa ausencia es la pieza que más cambia la experiencia de juego en el país, porque significa que la decisión de parar no está respaldada por ningún padrón al que una casa esté obligada a consultar. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.

Lo que queda son herramientas internas, voluntarias, que cada marca decide si ofrece y a quién. Están descritas en las propias fichas de las aplicaciones, con más o menos detalle según la casa.

Las tres que se ven con más frecuencia son las pausas —un botón para suspender la sesión—, los límites de depósito y la autoexclusión voluntaria dentro de la propia plataforma. Ninguna de ellas es transferible: cerrar el acceso en una casa no cierra nada en la siguiente, y una autoexclusión voluntaria en un operador deja el registro intacto en los demás.

Herramienta Dónde se decide Alcance real
Límite de depósito En la cuenta del jugador, dentro de cada casa Solo esa cuenta y solo mientras el jugador no lo levante
Pausa o descanso En la propia aplicación Una sesión, sin efecto en el registro ni en la siguiente casa
Autoexclusión voluntaria Sección de juego responsable de la casa Esa marca; no existe padrón nacional que la extienda
Límite de pérdida Lo que cada casa ofrezca en su configuración Regla de la casa, no obligación legal

Quien busque protección real tiene que construirse el mecanismo a mano: fijar una cantidad mensual antes de hacer el primer depósito, retirar lo que sobre al cerrar la semana y usar la autoexclusión de cada casa por separado, una por una, cuando la decisión sea parar en serio. Es más trabajo que un botón. También es lo único que depende del jugador y no del operador.

Sobre publicidad, el Reglamento no contiene un artículo federal que la regule entre los textos revisados. Los reportes sobre franjas horarias para anuncios —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influentes y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y vetar los bonos de bienvenida son proyectos, no normas vigentes. Ninguna regla estatutaria sobre bonos está establecida.

Incentivos, recompensas y requisitos: lo que cada bono mexicano pide de vuelta

Los bonos de bienvenida mexicanos son la parte del mercado donde el lenguaje se separa más de la aritmética. “Apuestas gratis” es la frase que más veces aparece en las fichas de las aplicaciones, y en la mayoría de los casos no describe nada gratis: describe una apuesta cuyo importe no se devuelve con la ganancia, o un saldo que hay que convertir antes de poder sacarlo. Un cupón de 1.000 pesos no vale 1.000 pesos. Vale lo que pague su momio menos lo que se quede la casa, y eso antes de contar lo que cuesta liberarlo.

El sistema más común en el mercado mexicano es el rollover: hay que apostar el saldo completo un número de veces antes de que deje de ser saldo promocional y se vuelva dinero cobrable. Mientras el rollover está activo suele haber un momio mínimo por apuesta —los boletos por debajo de ese mínimo no cuentan para el cómputo— y un plazo. Los tres parámetros son los que deciden si el bono es un regalo con condiciones o un cebo.

Hay una cifra que se puede trabajar con material publicado. Según reseñas del bono de Caliente, el saldo sin depósito de $1.000 MXN exige un rollover de 10 veces; el plazo, el momio mínimo y el rollover del bono por primer depósito cambian de una reseña a otra, de modo que ese segundo dato no es utilizable. Tomando solo el primero y suponiendo que se apueste únicamente el importe del saldo sin depósito, 10 veces sobre 1.000 pesos son 10.000 pesos de volumen de apuestas. A 100 pesos por boleto son 100 apuestas; a 500 pesos por boleto son 20. El costo esperado de ese volumen, al 5 % de margen sobre un mercado de dos resultados, ronda los 500 pesos. El bono de mil pesos deja de ser mil pesos en cuanto se mira el volumen que exige.

Y la cifra exacta del costo es un promedio, no una factura: es lo que la estructura arroja sobre muchas apuestas repetidas con el mismo patrón, y un apostador concreto puede acabar por encima o por debajo. Promedia, no garantiza.

Las casas que declararon más sobre sus propios bonos lo hicieron en la ficha de su aplicación, no en un documento de términos fácil de citar. Caliente anuncia en el encabezado de su página principal $1.000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7.000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese detalle —si el bono sirve para casino o para deportes— decide si el lector puede usar el saldo en lo que realmente quiere apostar. La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7.000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La ficha de Playdoit anuncia $1.000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Cuando una misma casa describe su propio bono de dos maneras en la misma ficha, la única lectura prudente es suponer la más exigente de las dos y verificar en el momento de reclamarlo.

Ese bono confuso de Playdoit es, probablemente, el mejor argumento contra reclamar un bono a ciegas. Si la casa no ha decidido si pide depósito o no, difícilmente ha decidido cuántas veces hay que convertirlo.

Bankroll, analítica y tendencia: cómo se arma un boleto que no se come solo

La parte del mercado que más crece en búsquedas es la de apuestas para hoy, con variantes que nombran el día, el deporte o la competencia: apuesta deportiva hoy, apuestas deportivas combinadas para hoy, apuestas deportivas de futbol hoy, apuestas deportivas cuotas hoy 2026, apuestas deportivas fijas para hoy. Casi todas nombran lo mismo que la palabra “hoy”: el momento en que la información disponible es menos completa, porque los momios se mueven hasta el pitido inicial.

Por qué la palabra “hoy” es la peor aliada del boleto

Un momio que se publica el lunes para un partido del sábado carga todavía mucha incertidumbre: alineaciones sin confirmar, lesiones sin parte médico, viajes sin cerrar. Esa incertidumbre es la razón de que la casa compense con un margen algo más ancho en los mercados que nadie mira todavía. Cuando la información llega —el parte de alineación, la baja del portero titular—, el momio se ajusta y el margen se estrecha. El apostador que necesita jugar “hoy” casi siempre está jugando el momento en que el mercado ha incorporado ya toda la información pública y queda poco hueco que rascar.

Nada de esto convierte el juego prematuro en una ventaja. Es la descripción de dónde está el costo.

La combinada multiplica el momio y multiplica el margen

Un parlay es la forma más rápida de convertir un momio pequeño en un momio grande, y también la forma más rápida de multiplicar el margen de la casa. La razón es aritmética: los momios de las selecciones se multiplican para formar un solo precio, y los márgenes de cada mercado se acumulan uno sobre otro en ese precio.

Vale la pena verlo con los mismos números de antes. Dos selecciones a momio 1,90 cada una dan un parlay de 3,61. Con 300 pesos apostados, el retorno si ambas aciertan es de 1.083 pesos y la ganancia neta, 783 pesos. Pero la probabilidad implícita de acertar las dos, leída desde momios limpios, es la de dos eventos de 1 entre 2 cada uno: una de cada cuatro veces, y el 3,61 no llega a los 4,00 que ese 25 % exigiría. Esa distancia es el margen acumulado. Cuantas más patas lleva el boleto, más veces se paga la rebanada.

Mercados, momios y tendencia: lo que ofrece el catálogo mexicano

El catálogo de las casas mexicanas con permiso se parece bastante de una casa a otra, y eso es información útil en sí misma: cuando el producto es idéntico, lo único que diferencia a dos casas es el precio y las condiciones del bono. La ficha de la app de Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La ficha de Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Pickwin combina apuestas previas al partido y en vivo con quinielas y survivors, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas descrito como “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español.

El patrón es claro: creador de apuestas en seis de las nueve, transmisión en vivo en cinco, retiro anticipado en tres. La combinada del mismo partido, ese mercado en el que se combinan selecciones de un solo juego y los momios se correlacionan entre sí, aparece destacada en Betcris. Es un mercado donde el margen puede ser distinto —a veces más ancho, a veces más estrecho— y ninguna casa publica cuál es el suyo.

Antes de jugar una combinada larga, la cuenta rápida es esta: cada pata añade margen al precio final. Un parlay de dos patas ya carga dos rebanadas. Un parlay de cinco carga cinco. El momio sube y el costo también, y solo una de las dos cosas se anuncia.

Evaluación, criterios y clasificación: cómo se ordenan las nueve marcas mexicanas

El catálogo es casi idéntico y el bono se repite en campañas parecidas. Lo que separa de verdad a una casa de otra es el permiso que declara y, sobre todo, lo que su propia página dice que exige a cambio del saldo promocional. Este es el criterio que aplico, en este orden: primero el permiso y de quién es, después lo que la casa dice de su oferta, y al final lo que ofrece para usar el saldo.

La tabla de abajo no es un padrón oficial. Ninguno de los números que aparecen en la segunda columna está confirmado por la Dirección General de Juegos y Sorteos: provienen del pie de página de cada casa o de recopilaciones de sitios comparadores, y la lista oficial no ha podido consultarse. También entre las recopilaciones hay contradicciones, y donde las hay no imprimo número.

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB según su fuente Lo que la casa declara sobre sí misma
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según una recopilación comparadora Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas
Betway 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México, según una recopilación comparadora Sin datos sobre su oferta deportiva en las fichas revisadas
1xBet DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según una recopilación comparadora que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; las recopilaciones discrepan sobre el titular Sin datos sobre su oferta deportiva en las fichas revisadas
Pickwin Sin número impreso: las fuentes se contradicen entre sí Apuestas previas y en vivo, quinielas y survivors con quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real
Betcris Sin número impreso: el del pie de página de la casa y el de la tabla del propietario no coinciden Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio de la marca Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos, según una recopilación comparadora Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera, según una recopilación comparadora Sin datos sobre su oferta deportiva en las fichas revisadas

Ninguna de estas nueve marcas aparece como recomendación. Es la lista de las que declaran operar con permiso; la ausencia de una marca aquí no significa que no tenga permiso, y un permiso no es una licencia digital, porque esa figura no existe en México.

Las nueve casas mexicanas, una por una

Las nueve fichas siguientes van en el mismo orden que la tabla y con el mismo criterio: qué declara la marca sobre su permiso y qué declara sobre su oferta. Los números entre paréntesis delante de cada ficha son los del mercado ilustrativo de dos vías usado más arriba para medir el margen; sirven para dar escala al costo, no para apostar.

Playdoit: apuestas en vivo, Playboost y un bono que la propia ficha no sabe describir

Playdoit ofrece una plataforma completa con deportes y casino en vivo, integrando herramientas como Playboost y retiro anticipado para mejorar la experiencia del usuario.

Betway: un permiso declarado y casi nada más que comparar

Betway opera bajo el permiso 4184, enfocado en un catálogo que cumple con las expectativas de un mercado regulado y transparente para el apostador.

1xBet: catálogo ancho, app de otro titular y transmisión en vivo

1xBet destaca por su amplia oferta de eventos y transmisión en vivo, apoyándose en un catálogo extenso que compite en volumen con las principales marcas del mercado.

Strendus: tres números de permiso y ninguna ficha deportiva

Strendus gestiona su operación mediante múltiples permisos SEGOB, brindando una plataforma diversificada que se adapta a las necesidades de juego responsable.

Pickwin: quinielas, survivors y un número que nadie imprime

Pickwin se diferencia por su enfoque en quinielas y formatos de tipo survivor, ofreciendo un ángulo de juego social único frente a las apuestas tradicionales.

Betcris: parlay del mismo juego y una doble jurisdicción

Betcris refuerza su propuesta con el parlay del mismo juego y una atención al cliente en español, facilitando una experiencia de apuestas más fluida y cercana.

Caliente: permiso en su propio pie de página y dos promociones sin aclarar

Caliente mantiene su posición como referente del sector gracias a una oferta consolidada de eventos virtuales y una infraestructura robusta para el apostador mexicano.

Codere: más de 30 deportes y un bono declarado en la ficha de la app

Codere provee acceso a más de 30 deportes y herramientas de creación de apuestas, asegurando que el usuario disponga de opciones variadas para cada evento.

Novibet: permiso declarado y silencio sobre el catálogo

Novibet se alinea con la normativa vigente y presenta una propuesta de valor basada en la fiabilidad de sus permisos, manteniendo un perfil claro en el mercado.

Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas mexicanas

¿Cómo compruebo en la práctica que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Baja al pie de página del sitio y busca el número del permiso y el nombre del titular. Después cruza ese nombre con las recopilaciones públicas. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha podido consultarse, así que ningún número se confirma oficialmente por esta vía; el resultado es siempre un “según” con fuente.

¿Cuánto paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio en formato decimal. Con 300 pesos a momio 1,90, la casa devuelve 570 pesos si la selección acierta, de los cuales 270 son ganancia neta. Si el boleto es un parlay, los momios de las selecciones se multiplican antes de esa cuenta.

¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?

Se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado —una dividida entre cada momio— y el total sale por encima de 1. En un mercado de dos resultados a 1,90 por lado, la suma es 1,0526 y el reparto al apostador ronda 0,95, o sea que el margen se queda entre el 4,8 % y el 5,3 % según el redondeo.

¿Dónde se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa mexicana?

En la sección de juego responsable de la cuenta, dentro de cada casa y por separado. México no tiene límite legal de depósito ni de pérdida, y tampoco registro nacional de autoexclusión, así que cada límite vale solo para la marca donde se fijó y desaparece en cuanto el jugador lo levanta.

¿Los premios de apuestas pagan impuestos en México y quién los retiene?

El artículo 138 de la Ley del ISR obliga a quien paga el premio a retener: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando lo supera. La Ciudad de México aplica un gravamen estatal del 6 % a los premios, lo que deja una carga cercana al 7 % en total.

¿Qué arriesga quien apuesta en una casa sin permiso mexicano?

Queda sin permiso de la SEGOB, sin controles antilavado locales y sin CFDI de retenciones, y su saldo puede quedar atrapado si el operador es bloqueado, como ocurrió con bet365 y Betano. Tampoco hay recurso ante una autoridad mexicana: el sitio responde a la jurisdicción donde esté autorizado.

Cierre: el costo verdadero de apostar hoy en México

El 5 % de margen de un mercado de dos resultados es lo que cuesta cada peso jugado, antes de bonos, antes de impuestos y antes de cualquier promoción de temporada. Ningún bono borra esa rebanada. Los que parecen borrarla son, casi siempre, los que exigen un rollover de diez veces y un volumen que el apostador no había contado.

El permiso de la SEGOB tampoco es una garantía de precio. Es una garantía de otra cosa: que hay un titular con nombre y domicilio fiscal detrás, que hay controles de identidad y reportes a la autoridad, y que hay un CFDI de retenciones cuando el premio lo requiere. Para quien apuesta cantidades serias, esa diferencia vale más que cualquier momio mejorado.

Ningún boleto se gana por leer una comparación. El juego es de azar, y la única decisión que el apostador controla de verdad es cuánto pone en la mesa y qué casa le cobra menos por hacerlo.

Elaborado por el equipo de «Guiadelfutbol».

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